Por Carlos Arrazola
Guatemala, 8 feb (ACAN-EFE).- Los guatemaltecos lloran hoy el fallecimiento, la noche del viernes en la ciudad de México, del escritor Augusto "Tito" Monterroso, considerado uno de los más importantes cuentistas de las letras hispanoamericanas.
Autoridades de Gobierno, políticos, artistas, filósofos y estudiantes, lamentaron la muerte de Monterroso quien dejó de existir a la edad de 81 años, debido a una afección cardiaca.
"En nombre del Gobierno y del pueblo guatemalteco", el presidente Alfonso Portillo envió sus condolencias a la familia del laureado escritor, nacido en Tegucigalpa, Honduras, el 21 de diciembre de 1921, pero nacionalizado guatemalteco desde niño.
"Uno de los buscadores de oro de las letras universales nos ha dejado, pero La Oveja Negra, El Dinosaurio y sus Obras Completas siempre estarán con nosotros", dice la esquela publicada hoy en el l vespertino local "La Hora", a nombre de Portillo.
"Es un sábado triste, de luto, para el periodismo, las letras y la literatura guatemalteca en general", dijo la también narradora María Eugenia Gordillo, directora de la Hemeroteca Nacional de Guatemala.
Monterroso, galardonado en 2000 con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, y considerado en los círculos literarios latinoamericanos como "el genio del silencio", por el particular estilo de sus escritos, era especialmente querido por los estudiantes de este país centroamericano.
"Lo conocí de niño con las fábulas de la Oveja Negra (1969), y desde entonces se convirtió en mi referente literario. Su muerte es un golpe muy duro", dijo a ACAN-EFE Jorge Bustamente, estudiante de Letras de la estatal Universidad de San Carlos de Guatemala.
En 1997 le fue concedido el premio Nacional de Literatura, el más importante reconocimiento que otorga el Gobierno guatemalteco a los escritores nacionales.
Los restos de Monterroso se velan en una agencia funeraria en la Ciudad de México y serán incinerados el domingo en el panteón español, dijeron hoy sus familiares.
Posteriormente, las cenizas se trasladarán a su casa del barrio capitalino de Chimalistac, dijo Patricia Jacobs, cuñada de Monterroso y hermana de su viuda, la también escritora Bárbara Jacobs.
El filósofo guatemalteco José Luis Barcacel Ordóñez, radicado en México y amigo íntimo de Monterroso, dijo a periodistas que "el alto compromiso social de Tito lo llevo a apoyar en su momento las revoluciones sandinista en Nicaragua, la cubana, y la de Guatemala en 1944".
En diciembre de 1996, Monterroso fue invitado de honor de la antigua guerrilla izquierdista para que participara en la firma de los acuerdos de paz suscritos con el Gobierno, los cuales pusieron fin a una guerra de 36 años.
"Fue un gran hombre, ciudadano digno en las posiciones del pueblo y contra las actitudes foráneas. Su muerte es una gran pérdida", lamentó el diputado izquierdista Alfonso Bauer Paiz, quien estuvo exiliado en México junto con Monterroso en 1944.
En tanto que el pintor guatemalteco Marco Augusto Quiroa, uno de los más cotizados representantes nacionales de las artes plásticas indicó que "cuando Tito falleció, el dinosaurio todavía estaba allí", parafraseando la celebre obra del fallecido escritor conocida como el cuento más corto de la historia de la literatura.
A Monterroso le sobreviven su esposa Bárbara, sus hijas María y Marcela, y una incalculable obra literaria que "no puede clasificarse, porque no es exactamente narrativa ni filosófica ni sociología cultural, sino una manera de tener gracia para decir la cosas reales", señaló el maestro Mario Monteforte Toledo, escritor contemporáneo de Monterroso. ACAN-EFE
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