Panamá, 8 mar (ACAN-EFE) . A cuatro días de que finalicen los VIII Juegos Centroamericanos, Guatemala sigue liderando el cuadro de medallas, con al menos 111, de las que 48 son de oro, 36 de plata y 27 de bronce.
Los juegos, que oficialmente fueron inaugurados en Nicaragua, se disputan en cinco sedes, en las que en su mayoría ha imperado la improvisación y el desorden.
En ninguna de las sedes -Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá- se encendió la tradicional antorcha de los juegos.
La octava justa deportiva regional, que además no tuvo una mascota, se ha visto empañada por la falta de apoyo a muchas de las 19 disciplinas en las que ahora compiten los jóvenes centroamericanos, contra las 29 por las que se disputaron las medallas en los VII Juegos Centroamericanos, en Guatemala, en 2001.
El Salvador, país que con Guatemala debió ser sede de los juegos en octubre del 2005, renunció por los daños que dejó la tormenta tropical "Stan".
Además, El Salvador tampoco compitió en ninguna disciplina en los VIII Juegos Centroamericanos, que también se han visto deslucidos porque no hubo competición del futbol, el deporte de mayor afición en la región.
Para algunos jóvenes deportistas de Centroamérica, de nuevo quedó demostrado que ellos no son prioridad en las políticas gubernamentales de sus países.
La falta de dinero dejó por fuera a unas 11 disciplinas de los juegos regionales, que se iniciaron en 1973, en Guatemala, y que tras su segunda edición -en 1977 en El Salvador- tuvieron un "receso" de nueve años, hasta 1986, cuando de nuevo se volvieron a disputar en Guatemala.
Fuentes deportivas de Nicaragua comentaron a ACAN-EFE que en los también denominados "juegos de los pobres", se justifica en parte el reclamo de algunos deportistas, porque en el caso de la sede de Managua, se les alojó en una barraca de una unidad del Ejército de Nicaragua, donde no tenían ninguna privacidad.
Eso provocó la protesta airada de los integrantes de la selección de beisbol de Panamá, que decidieron retirarse porque no les llevaron a un hotel, aunque según fuentes nicaragüenses, los panameños también exigían comodidades de lujo que no se les podían satisfacer.
El retiro de Panamá en beisbol, lo que no pudo evitar el presidente del Comité Olímpico de este país y de la Organización Deportiva Centroamericana (OREDECA), Melitón Sánchez, hizo que la competición en esa disciplina perdiera interés.
El primer país que perdió el interés en el beisbol fue Nicaragua, porque sin Panamá literalmente no tendría rivales con los cuales disputar la medalla de oro.
Nicaragua, sin esforzarse, le ha propinado tremendas palizas a las selecciones de Guatemala y Honduras. De hecho, Nicaragua se aseguró el oro antes de jugar.
Las precarias condiciones con las que han viajado la mayoría de los deportistas centroamericanos, muchos de ellos por tierra, para competir en cinco sedes, contrasta con el gasto en billetes de avión, viáticos y hoteles de cinco estrellas, que tradicionalmente utilizan los dirigentes del deporte olímpico regional.
Pese a todas las dificultades, los deportistas que han participado en los VIII Juegos han dejado sus fuerzas y su coraje para darle una medalla de oro, plata o bronce a su país.
Hasta ahora, el segundo lugar en el cuadro de medallas lo ocupa Nicaragua, con 24 de oro, 19 de plata y 28 de bronce.
En el orden sigue Honduras, que ha inclinado la cabeza para colgarse 20 de oro, 35 de plata y 26 de bronce.
En cuarto lugar figura Costa Rica , los campeones de la natación, que brillan con 18 de oro, 16 de plata y 10 de bronce.
Panamá es quinta con 13 medallas de oro, 15 de plata y 17 de bronce, mientras que Belice apenas brilla con dos de bronce, pero sus deportistas las ven más brillantes que el más codiciado de los metales.