México, 20 ene (EFE).- Activistas de la organización ecologista Greenpeace vestidos de aves marinas y de cactáceas se manifestaron hoy ante el ministerio de Medio Ambiente mexicano, al que critican por haber autorizado un proyecto de gas licuado a Chevron Texaco.
Disfrazados como mérgulos de Xantus (Synthliboramphus hypoleucus), un ave endémica de las islas Coronado, el grupo exigió la cancelación del plan delante de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat).
La multinacional ha obtenido un permiso de la Semarnat para construir una planta de gas natural licuado en las islas Coronado, en aguas del Pacífico, frente a las costas de Baja California, un lugar que, según Greenpeace, figura en listas para convertirse en un Area Natural Protegida.
Las islas Coronado "albergan diversas especies endémicas de aves y cactáceas, y es hogar de diversas comunidades de aves marinas, entre ellas los mérgulos de Xantus, una especie con protección especial.
En las islas viven 10.000 mérgulos, una especie protegida en Estados Unidos que, según Greenpeace, es "una de las aves marinas más raras del mundo por su reducido número y sus hábitos poco conocidos".
Además hay varias especies de petreles y en el estado de Baja California, en su conjunto, existen especies extinguidas ya en Estados Unidos, como los pelícanos pardos, elefantes marinos, el mérgulo de Xantus y águilas pescadoras.
La organización no gubernamental ecologista denuncia que personal de la Semarnat realizó una "visita turística" para conocer la zona donde va a realizarse el proyecto energético.
Greenpeace detalla que con la decisión se han violado una norma oficial dirigida al cuidado de las especies protegidas, al menos dos artículos de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, y el reglamento que la acompaña.
"En meses pasados las diferentes organizaciones presentaron un recurso de revisión a las autorizaciones de la Semarnat. Sin embargo la respuesta de esa dependencia fue que solamente suspendería temporalmente los permisos, caso de que las organizaciones entregaran 65 millones de pesos (5,8 millones de dólares) para cubrir las posibles afectaciones de Chevron Texaco", añade el comunicado.
Los activistas continuarán protestando contra el proyecto ante las oficinas de la trasnacional en este país. EFE
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