
Si antes era solo un anuncio, ahora es un hecho completamente confirmado: grandes cadenas de supermercados incursionan en un terreno hasta ahora dominado por las pulperías, abastecedores y minisupermercados.
La primera en dar el paso fue Megasúper, que en setiembre pasado abrió un punto de venta de 250 metros cuadrados (m²) en San Francisco de Dos Ríos, San José. El formato tradicional de esta cadena mide 1.000 m².
“La sensación como compañía es que este formato es un buen esquema para competir con los formatos tradicionales como las pulperías o minisupermercados”, aseguró, ayer, Wálter Vega, vicepresidente Comercial de la firma.
A diferencia de los grandes establecimientos este, el primero en el distrito josefino, ofrece menos marcas y variedad de productos, tanto empacados como perecederos. Asimismo, los pasillos son mucho más pequeños.
Por ahora Megasúper no tiene contemplado abrir otros puntos como el de San Francisco de Dos Ríos, dijo Vega.
Consultada al respecto, Ana Teresa Vásquez, directora ejecutiva de la Cámara de Detallistas (que cuenta con 4.000 afiliados entre pulperías y minisúper), señaló: “El mercado está abierto a todos, siempre y cuando se juegue con lealtad y transparencia”.
Vásquez destacó que ahora los detallistas ofrecen recargas telefónicas, pagos de servicios públicos y hasta venta de productos bajos en calorías y macrobióticos.
“Nuestras fortalezas son cercanía y conocimiento de los clientes. Son nuestros vecinos, y hay un trato personalizado, porque estos negocios son atendidos por el dueño, la esposa y los hijos”, añadió.
Recientemente, la empresa abrió un Palí en Cristo Rey, San José, que mide cerca de 200 m².
“Consideramos que los minisúper y pulperías vienen a satisfacer necesidades de los consumidores y las comunidades en las que se encuentran, las cuales corresponden a diferentes criterios”, apuntó Yolanda Fernández, gerente de Asuntos Corporativos de Walmart.