La Policía abrió una investigación por la muerte del controvertido aristócrata alemán, de 44 años, a cuyo cadáver se le practicará hoy la autopsia.
El juez instructor del caso, Paul Knapman, explicó que en una de las habitaciones se hallaron una serie de objetos que calificó de “inusuales” y “extraños”, tales como lubricantes, cubos con juguetes sexuales, una bombona de gas butano, una caja con docenas de jeringuillas y botellas de vodka.
“Hablando claro, en las primeras horas de la mañana, hubo una orgía gay” en este apartamento, apuntó Knapman.