México, 2 dic (EFE).- La diputada Elba Esther Gordillo, destituida por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) como coordinadora parlamentaria, responsabilizó al presidente de esa agrupación, Roberto Madrazo, de una probable ruptura.
Gordillo afirmó que aún es la coordinadora del PRI en la Cámara de Diputados, que seguirá siendo la secretaria general del partido y que no renunciará a ninguno de esos cargos.
El Consejo Nacional del PRI destituyó a Gordillo, una poderosa líder que además controla el sindicato de los profesores -con cerca de un millón de afiliados-, por su supuesta afinidad con el Ejecutivo y su estilo autoritario.
En una de las múltiples declaraciones que dio hoy a los medios de comunicación, Gordillo pidió a Madrazo "que tome conciencia" y dijo que "será la historia la que revise quien divide al PRI y quien le une".
Acusó a Madrazo de violar la Constitución, la Ley Orgánica del Congreso y el reglamento interior de la bancada del PRI al emitir una convocatoria para elegir nuevo coordinador de los diputados priístas.
Gordillo insistió en que Madrazo sólo piensa en sus aspiraciones presidenciales en 2006 y avisó que no se presentará a la elección convocada para mañana con el fin de escoger a su sustituto, pues no claudicará.
"No asistiré mañana a ninguna elección de ningún tipo porque a quien le compete convocar es a una servidora; si mañana hay elección, el evento es un golpe al Poder Legislativo, a la fracción. Respetaré a aquellos que asistan o dejen de asistir, pero no comparto la decisión", puntualizó.
"No me iré del PRI, si hubiera en mi conducta algo ilegal, algo ilegítimo, si hay pruebas de que he violentado la plataforma exijo lo planteen ante la Comisión de Honor y Justicia, no en los medios, no porque no sean respetables, sino porque no es el cauce constitucional", alegó.
"Me duele, me duele aquí", expresó mientras colocaba su mano en el lado izquierdo del pecho.
El secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Rafael Ochoa, un incondicional de Gordillo, dejó entrever que la poderosa organización que dirige saldrá en defensa de su líder.
Dijo que Madrazo y varios de sus más allegados correligionarios son los mismos "que ayer desde el gobierno se prestaron a las más bajas y sucias maneras de hacer la política".
Son "quienes ayer daban las líneas desde el autoritarismo político y hacían las suciedades más comprometedoras que se conozcan en la política: hoy se den baños de pureza, y hoy se llaman los reformadores y los demócratas de esta institución", declaró.
Por su parte Madrazo, evitando entrar en la polémica, se limitó a exhortar a sus legisladores a que "respondan a su responsabilidad constitucional para construir las reformas que el país reclama".
"De igual forma, a hacer de la política y sus valores éticos el principio que nos guíe y que de esta reunión no existan vencidos y vencedores, que trabajemos unidos para diseñar el gran futuro que espera el país", agregó.
Aseguró que los mexicanos puede tener la seguridad "de que estas diferencias internas no propician división para detener la discusión de las reformas de fondo que la nación reclama".
El presidente mexicano, Vicente Fox, fue interrogado al respecto y respondió que "lo que el Gobierno necesita es un interlocutor válido". EFE
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