Unas treinta "gordas", como suelen ser llamadas las monumentales esculturas del célebre pintor colombiano Fernando Botero, invadieron el corazón cultural de Florencia, la ciudad de los Medicis, donde fue inaugurada este miércoles una inédita exposición suya.
Las inconfundibles esculturas en bronce de Botero, con sus abundantes formas, fueron colocadas en la histórica Piazza della Signoria y en el patio de la Galería de los Oficios, en medio a los notables palacios medievales de la capital toscana, cuna de la célebre "pintura florentina".
"Es una exposición que espera emocionar esta ciudad triste y aburrida" afirmó con tono irónico el superintendente para los Bienes Culturales, Antonio Paolucci, al presentar junto con el artista colombiano la muestra.
Unos treinta óleos sobre tela y ocho esculturas de menores dimensiones serán exhibidas por primera vez en Italia en el espacio interior de Palazzo Vecchio, la sede del ayuntamiento. La expocisión permanecerá abierta hasta el 28 de agosto.
Entre las 30 esculturas de bronce que adornan la Plaza della Signoria, figuran piezas inéditas, como El caballo, La cabeza, El gato, El hombre a caballo, La Maternidad, y la Mujer de pie mientras otras obras provienen principalmente de coleciones privadas y no habían sido expuestas hasta ahora en Italia.
Varias esculturas monumentales de artista colombiano, de 67 años, han sido expuestas en importantes lugares públicos de París (1992), Nueva York (1985 y 1993), Washington (1996), Madrid (1994 y 1997), Lisboa (1998) y Sao Paulo (1998). Algunas de ellas en forma permanente, como en Tokio, Madrid, Denver, Singapur y Munich.
La idea
La instalación de las obras fue ideada por el mismo Botero, de manera que no se quebrara la perspectiva de las dos históricas plazas que se cruzan ante el Palazzo Vecchio, que podrá ser admirada por los turistas.
Sin embargo, no han faltado reacciones de protesta y en muchos casos de sorpresa por la presencia de las provocantes "gordas" en uno de los lugares más visitados de Italia, en donde domina el David de Donatello, obra maestra de la escultura de la Edad Media.
"Queremos dar un martillazo en la cabeza a la gente", afirmó el parlamentario Vittorio Sgarbi, organizador de la muestra, cuyo costo es de cerca $1 millón (cerca de 286 millones de colones) financiados por Mercatali Events en colaboración con la alcaldía de Florencia, que ofreció el espacio público y destinará las ganancias provenientes de las entradas a la restauración de una obra de arte.
Botero regresa a la capital de Toscana tras ocho años de su última muestra, con un delicado homenaje a la pintura de Piero della Francesca -al que dedica un óleo- y a la ciudad en donde estudió en la Academia de Bellas Artes.