"Desde que dimos a conocer hace dos semanas que grabamos por error datos de navegación de las redes Wi-Fi, estamos tomando muy en serio y a nivel mundial los reparos de las autoridades de protección de datos", sostuvo la empresa en un comunicado.
El encargado de protección de datos de la ciudad de Hamburgo, Johannes Caspar, exigió días atrás a Google que permitiese que fueran revisados los coches del polémico servicio Street View así como el disco duro en el que quedan grabadas las imágenes y otros datos.
Google admitió que los coches de Street View recogieron involuntariamente datos de navegación de las redes Wi-Fi privadas cuyo acceso no estaba protegido y se ofreció a destruirlos. Según la empresa, en más de 30 países, entre ellos también España, fueron reunidos 600 gigabytes de datos.
Sin embargo, las autoridades germanas quieren constatar el contenido antes de que sea destruido. La fiscalía de Hamburgo abrió investigación contra Google.