Asunción, 4 dic (EFE).- Luis González Macchi se convirtió en el primer ex jefe de Estado de Paraguay que va a la cárcel desde la caída de la dictadura en 1989, tras ser condenado hoy a ocho años de prisión por enriquecimiento ilícito y declaración falsa de bienes.
Anteriormente ya fueron condenados los ex mandatarios de la transición democrática Juan Carlos Wasmosy y Raúl Cubas, pero fueron beneficiados con medidas sustitutivas mientras que González Macchi fue conducido a una celda tras conocerse hoy el veredicto.
González Macchi, de 58 años, fue condenado a ocho años de cárcel por enriquecimiento ilícito y declaración falsa de bienes por un tribunal formado por los jueces Gloria Hermosa, Blanca Goroztiaga y Silvio Reyes, en un juicio que comenzó el pasado 9 de noviembre.
Al notificar el veredicto, la magistrada Hermosa dijo que fue probado que el ex presidente presentó una declaración falsa de bienes al finalizar su mandato, en agosto del 2003.
Sobre el delito de enriquecimiento ilícito, afirmó que "la defensa no pudo demostrar con documentos" el origen del dinero depositado en una cuenta conjunta con su esposa Susana Galli en un banco de Suiza, que temía unos 370.000 dólares.
Además, el tribunal impuso a Macchi una multa de 3.000 millones de guaraníes (unos 550.000 dólares) y ordenó el embargo de los 370.000 dólares depositados en esa cuenta.
Los jueces absolvieron a los también procesados Galli y Reinaldo Domínguez Dibb, empresario y amigo de la ex pareja presidencial que, según la fiscalía, fue el mayor depositante de dinero en la cuenta abierta en Suiza.
El tribunal recomendó que González Macchi, debido a su condición de ex presidente, fuese recluido en el Regimiento Guardia Presidencial, a donde fue trasladado directamente desde la sede del juzgado.
Con lágrimas en los ojos, el ex mandatario, escoltado por la policía, declaró al conocer el fallo que "me voy como me señalan, se debe acatar la justicia. Esto es como un partido, hay que estar tranquilo para ver qué pasa".
Agregó que "claro que no lo esperaba. Los bienes de González Macchi vienen de herencias, se probó en este juicio que era hereditario".
Aseveró que "los jueces no tienen la razón" y sobre su traslado inmediato hasta su lugar de reclusión comentó que "no estoy preparado, de lo contrario venía en pijama".
Por su parte, el fiscal de la causa René Fernández declaró que la sentencia demuestra "la verdadera voluntad de combatir la corrupción, puesto que aquí quien ostentaba el más alto cargo público en el país ha sido condenado por un hecho de corrupción".
Fernández, quien había pedido diez años de reclusión para el ex jefe del Estado, agregó que "el resto de la ciudadanía puede percibir que este tipo de hechos van a ser perseguidos y van a ser sancionados en su momento, sin que importe el cargo que esté ejerciendo una persona".
González Macchi y Galli fueron procesados tras descubrirse una cuenta bancaria en Suiza, abierta el 1 de junio de 1999, un mes después de asumir el poder, con un saldo inicial de 81.212 dólares que en poco tiempo pasó a 370.000 dólares.
El 19 de noviembre pasado, los jueces declararon la extinción por vencimiento de plazo de una parte del presente proceso, por lo que el ex gobernante quedó exonerado de responder por otra cuenta bancaria que había abierto en el 2001 en un paraíso fiscal del Caribe con un saldo de más de 600.000 dólares.
Además, fue condenado en junio pasado a seis años de prisión por un delito de "lesión de confianza" por el desvío a Estados Unidos de 16 millones de dólares de dos bancos privados quebrados intervenidos por el Estado, pero fue absuelto en septiembre por un tribunal de apelación.
También tiene pendiente otro proceso junto a tres de sus ministros por el desvío de recursos, entre 1999 y el 2000, de un proyecto financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para asistir a unas 1.700 familias de campesinos pobres del departamento de San Pedro (centro).
González Macchi llegó a la jefatura del Estado des la presidencia del Congreso tras la grave crisis ocurrida en el país en marzo de 1999 como consecuencia del asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y la posterior renuncia del entonces mandatario Raúl Cubas. EFE
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(con fotografía)