Típico, basta un golpe contra la esquina del escritorio para que en pocos minutos se nos forme un morete en la pierna. Y es que además del dolor, esa especie de mancha es desagradable a la vista, o también, puede ser signo de algo más.
Los llamados cardenales surgen -por lo general- como consecuencia de un trauma. Según lo explicó el hematólogo Rafael Jiménez, el vaso sanguíneo se rompe y la sangre que pasaba por allí se traslada al tejido de al lado.
"Los moretes son normales en cuanto sean proporcionales al golpe. Además, aparecen inmediatamente después de que recibimos el impacto", agregó Jiménez.
A las mujeres les brotan con mayor facilidad, pues sus vasos sanguíneos son más frágiles. Las piernas son las más susceptibles a este problema.
Es así como surgen los "pellizcos del diablo": solo un roce en las extremidades inferiores, y empiezan a aparecer las manchas.
Por más desagradable que nos parezca un morete no hay de qué asustarse, pero sí debemos prestarles atención cuando surjan sin motivo alguno, como les ocurre a los hemofílicos.
Si aparecen varios sin causa aparente podrían ser signo de enfermedades en la sangre como púrpura o leucemia. Para ello, se deben realizar varios exámenes de plaquetas y de coagulación.
Los cardenales no los podemos evitar del todo, pero como lo recomendó el especialista, la vitamina C disminuye la fragilidad de los vasos sanguíneos.
Quienes consumen el ácido acetilsalicílico (presente en la aspirina) son más susceptibles a tener moretes, ya que esta sustancia altera las plaquetas.
Lamentablemente, la facilidad con que se forman los moretes no es la misma con la que se van. Pueden pasar días, incluso semanas para que se eliminen.
Esto por que la sangre que se trasladó al otro tejido se reabsorbe muy despacio, ya que la hemoglobina debe transformarse en bilirrubina, y esto explica por qué esa mancha cambia de color: de morado a un tono entre amarillento y verdoso.
Contrario a lo que muchos piensan, los moretones de la cara no se desplazan, suben o bajan. A veces los vemos en diferente posición simplemente por la gravedad de la Tierra.
Un solo golpe es suficiente para que se forme un morete.