Su cabello ya pinta surcos de canas. Por su rostro transita la huella de los años, pero en la cancha, conserva intacto su instinto y olfato goleador. Claudio Miguel Jara Granados es sinónimo de gol. Arropado por 129 anotaciones en 15 temporadas en la Primera División, el delantero se convierte en el futbolista en actividad, con mayor cantidad de tantos oficiales anotados en el futbol nacional.
Claudio, mundialista de Italia 90, pisó en 1982, por primera vez el césped de la división de honor, cuando la dirigencia herediana lo mudó de la comuna rafaeleña, donde jugaba en el Yuba Paniagua de la Segunda División.
Jara, aún se mantiene fijo en la retina de la afición costarricense, por su pase de talón a Juan Cayasso, para que este colgara en los anales de la historia la primera concreción tica en la cita mundialista de Italia 90.
"Aunque conservo buenos recuerdos del futbol, ese encuentro que jugamos frente a Escocia en el Mundial Italia 90, tiene mucha importancia por su trascendencia y la emoción que significó para los costarricenses", expresó Jara.
Para el artillero, el secreto de todo goleador es el de estar "vivo" y atento a los movimientos ofensivos del resto de compañeros de la retaguardia así como no perder de vista los trazos del balón, su amigo fiel de 15 temporadas.
Con tres anotaciones a su haber, en el inicio del presente certamen, Jara comentó que su longevidad en el futbol se explica porque entrena al máximo, no se lesiona mucho y lleva una vida privada normal.
Juega la madurez
Acompañado de su tradicional número siete en la espalda, Claudio dice que a su edad, como es normal, ya no recurre a la velocidad, sino a explotar su madurez y la buena colocación sobre el terreno de juego.
La experiencia que acuña este futbolista, la cimentó durante 11 temporadas vistiendo el traje rojiamarillo, dos con la camiseta manuda y una en la pampa, además, de su tenue paso por el Bucaramanga colombiano y el Alianza de El Salvador.
"Mi carrera en la Primera División la inicié a los 23 años de edad, lo que podría considerarse tarde. Eso repercutió en que cuando se me presentó la oportunidad de jugar en el extranjero tenía 32 años", dijo el jugador con aires de lamento y nostalgia.
Pero ese juego de edades no le preocupa a Claudio Miguel, porque él cree en un postulado del técnico argentino César Luis Menotti quien afirma que hay jugadores buenos y malos, sin importar el paso ascendente del almanaque.
"Pienso jugar esta temporada y la siguiente. Luego me dedicaré a entrenar equipos ya que en noviembre próximo obtengo el Diplomado en Dirección Técnica de la Universidad Nacional", afirmó el artillero, quien reside en La Palma de Mercedes Sur de Heredia.
Mientras tanto, el delantero se prepara afanosamente con el resto del plantel verdolaga para defender el liderato hoy viernes ante Alajuelense, en el Estadio Nacional, a las 8 p.m.