Redacción Central, 7 jun (EFE).- Los gobiernos de muchos países en el continente americano expresaron hoy su preocupación por la crisis en Bolivia, que forzó la renuncia de su presidente, Carlos Mesa, y mostraron su confianza en que se resuelva pacífica y democráticamente.
El Gobierno de EEUU "sigue de cerca" el desarrollo de la crisis boliviana, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, y recordó que su gobierno instaba "a una solución pacífica, democrática y constitucional" a las tensiones por las que atraviesa el país andino.
La Presidencia de México también manifestó su preocupación por la situación que atraviesa Bolivia mediante su portavoz, Rubén Aguilar.
"Es lamentable, nos duele la situación que está viviendo hoy Bolivia, esperamos que la renuncia del presidente Mesa contribuya para resolver el problema en el marco de las leyes y las estructuras institucionales de Bolivia", subrayó Aguilar.
El portavoz también recordó que "en la última visita que (el presidente Vicente Fox) hizo a Bolivia se habló de la posibilidad de establecer acuerdos de exportación de gas boliviano hacia México, una vez que los bolivianos pudieran resolver los problemas que tenía la Ley de Hidrocarburos".
También el presidente de Chile, Ricardo Lagos, subrayó que su gobierno "ve con preocupación" la situación imperante en Bolivia. "Uno quisiera sólo esperar que los acontecimientos que continúen se hagan por procedimientos democráticos", añadió Lagos.
El mandatario chileno abogó por el respeto a los derechos de los ciudadanos bolivianos y celebró que, pese a la difícil situación social por la que atravesaba el país vecino, no hubiera que lamentar derramamiento de sangre.
Por su parte, los países de Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, instaron a las fuerzas políticas y sociales bolivianas a buscar a través del "diálogo" una salida institucional a la crisis.
Un comunicado del Foro de Consulta y Concertación Política de la presidencia "pro tempore" de Mercosur señala también que los socios del bloque "siguen con atención los acontecimientos políticos en la hermana República de Bolivia".
El documento reconoce "los esfuerzos del presidente Carlos Mesa por encauzar las acciones dentro del marco constitucional" y pide a las fuerzas políticas y sociales que mediante el diálogo encuentren soluciones que permitan el Estado de Derecho, el respeto y la vigencia de los derechos humanos y las libertades fundamentales".
En Venezuela, el presidente del Parlamento, Nicolás Maduro, afín al Gobierno del presidente Hugo Chávez, definió la crisis boliviana como los "últimos coletazos del neoliberalismo".
"Nosotros creemos que la renuncia, efectivamente, sigue siendo parte de los últimos coletazos del neoliberalismo. Los pueblos no aceptan que se le sigan aplicando las mismas recetas", declaró Maduro en alusión a la renuncia de Mesa.
Agregó que en Venezuela "es positiva" la expectativa sobre el futuro de Bolivia, aunque remarcó que "le toca a los bolivianos decidir qué es lo mejor para su país", sin injerencias exteriores.
También la Comunidad Andina (CAN), en un comunicado difundido en Lima, manifestó "su profunda preocupación" por la renuncia presidencial e instó a "todas las fuerzas políticas de Bolivia para que el procesamiento de la renuncia del presidente Mesa se produzca dentro del más absoluto respeto a las normas constitucionales del país".
El canciller de Perú, Manuel Rodríguez Cuadros, actual presidente del Consejo de cancilleres de la CAN, le transmitió a Mesa "sus expresiones de respaldo y solidaridad por la decisión que ha adoptado con miras a lograr una salida democrática y constitucional en Bolivia".
Los integrantes del bloque, que conforman Ecuador, Colombia, Perú y Venezuela, junto a Bolivia, remarcaron que se deben respetar "los compromisos existentes en materia de protección y preservación de las instituciones democráticas en todos los países de la región".
Mesa presentó anoche su dimisión por segunda vez en tres meses, con la esperanza de que el anuncio pusiera fin a los disturbios, algo que no se ha visto cumplido.
Bolivia amaneció hoy con nuevos bloqueos y marchas convocadas por los líderes sociales que exigen la nacionalización del gas y la convocatoria de una Asamblea Constituyente.
El Congreso de Bolivia aguarda a que remitan los disturbios para poderse reunir y decidir si acepta la renuncia presidencial.
Bolivia ha estado inmersa en una crisis desde que unas movilizaciones populares obligaron a Gonzalo Sánchez de Lozada a dimitir en octubre de 2003, tras lo cual asumió Mesa el poder. EFE
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