Bogotá, 27 oct (EFE).- El Gobierno colombiano declaró esta noche el toque de queda en la isla de San Andrés, ante la proximidad de la tormenta tropical "Beta" que se prevé se convertirá en huracán el viernes por la mañana.
En el archipiélago colombiano, a 1.700 kilómetros al noroeste de Bogota, que incluye a Providencia y Santa Catalina, algunos islotes y cayos, en el área de influencia de la tormenta, los cielos estuvieron nublados, hubo fuertes vientos, marejadas e inundaciones.
"La tormenta está a unos 90 kilómetros de San Andrés y será huracán, y hay que respetar el toque de queda para que los organismos de socorro puedan movilizarse", dijo en Bogotá el ministro del Interior y de Justicia, Sabas Pretelt.
Por otra parte, otras fuentes señalaron que la medida fue adoptada para evitar saqueos en los barrios evacuados, unas horas después de declararse la "alerta máxima" en ese territorio insular.
El propio presidente colombiano, Alvaro Uribe, expresó su preocupación por el deficiente alcantarillado en San Andrés, la isla más grande y turística del archipiélago, y dispuso el envío de ayudas.
Desde las primeras horas del jueves, unas 3.000 personas fueron evacuadas de las zonas bajas en la parte sur de San Andrés y algunas en Providencia, mientras se dispuso la suspensión de clases en los colegios, el cierre de los comercios y de las actividades de turismo.
Varios albergues fueron adecuados y a ellos fueron trasladados los lugareños evacuados.
Portavoces del Instituto de Estudios Ambientales de Colombia (IDEAM) pronosticaron que "Beta" se convertirá en huracán y que comenzará a azotar a San Andrés el viernes por la mañana.
La "alerta máxima" no era declarada en esas islas desde 1988, cuando el huracán "Joan" castigó al archipiélago colombiano.
Esta noche y mañana "se esperan los vientos mas fuertes con intensidad de huracán durante el día", que llegaría a categoría uno, la más baja en la escala Saffir-Simpson, del uno al cinco, advirtieron las autoridades colombianas, que, además, restringieron el tráfico marítimo y los vuelos hacia San Andrés y Providencia. EFE
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