Bogotá. El Gobierno de Colombia ha dado el primer paso para que la guerrilla de las FARC regrese a la mesa de negociaciones, que los rebeldes dejaron en suspenso el 14 de noviembre pasado, con la decisión del presidente Andrés Pastrana de ampliar hasta el 31 de enero de 2001 la vigencia del área neutral.
La disposición fue anunciada quince minutos antes de que venciera la más reciente renovación del territorio desmilitarizado, la quinta desde su establecimiento en noviembre de 1998, y que expiró a las 24.00 horas locales del miércoles (05.00 horas GMT del jueves).
A diferencia de las anteriores actualizaciones, esta vez el Gobierno enunció varias condiciones para que la zona de distensión del sur pueda ser mantenida, entre ellas el regreso de las FARC al proceso de paz que las partes iniciaron el 7 de enero de 1999 y que diez meses después entró en la fase de negociaciones.
"El Gobierno nacional ha tomado la determinación de ampliar el término de la zona de distensión hasta el día 31 de enero de 2001", comunicó desde la Casa presidencial de Nariño el alto comisionado para la Paz, Camilo Gómez.
El mantenimiento del área neutral de 42.139 kilómetros cuadrados fue formalizado después de dos semanas de consultas con diversos sectores que Pastrana cerró a última hora de anoche con una reunión a la que convocó al cuerpo diplomático acreditado en Bogotá y que contó con la presencia de un delegado personal, que no fue identificado, del jefe del Gobierno español, José María Aznar.
Gómez explicó a los periodistas que la prórroga "busca ante todo lograr la descongelación de los diálogos" por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La más antigua y numerosa guerrilla del país notificó hace veintitrés días que se apartaba de la Mesa Nacional de Diálogo y Negociación hasta que Pastrana y su Gobierno aclararan la postura oficial ante los paramilitares de ultraderecha y desarrollaran políticas para "liquidarlos".
La prórroga de 56 días también tiene como objetivo que Gobierno y FARC avancen en los acuerdos humanitarios que discutían en el momento de la retirada rebelde, observó Gómez en alusión a la búsqueda de un consenso para intercambiar a medio millar de militares y policías rehenes del grupo por otros tantos insurgentes presos.
El consejero de Pastrana explicó que durante este lapso las partes deberán concretar, y "con la mayor brevedad posible", acuerdos sobre el primer punto de la agenda común de las negociaciones, el de la generación de empleo y la reactivación de la economía.
De igual forma, dijo, debe haber acuerdos sobre un alto el fuego y cese de hostilidades a partir de las propuestas que se intercambiaron a comienzos del pasado julio.
Sin embargo, Gómez anunció que el Gobierno garantizará el "adecuado funcionamiento de la zona de distensión" con la adopción de medidas de control del ingreso de personas, incluido el registro de extranjeros, y de acceso de sustancias y materiales que "puedan servir eventualmente en el procesamiento de cocaína o narcóticos".
El Gobierno establecerá mecanismos que permitan canalizar las denuncias por problemas que sean presentadas por las comunidades de las cinco localidades de dos departamentos que abarca el área neutral, que entró en vigor el 7 de noviembre de 1998 por un periodo inicial de tres meses y que ha recibido cuatro prórrogas con plazos de uno a seis meses.
Los términos de la decisión oficial recogen la postura generalizada entre diversos sectores de que Pastrana debía mantener el territorio desmilitarizado, pero bajo unas condiciones que garantizaran que se alcancen pronto acuerdos en un proceso que dentro de un mes cumplirá dos años.
La opinión fue compartida por portavoces del cuerpo diplomático, con el que el gobernante puso fin anoche a las consultas previas para definir el futuro inmediato del área neutral.
El representante especial para Colombia de la Secretaría General de la ONU, Jan Egeland; los embajadores de Cuba, los Estados Unidos, el Reino Unido, Costa Rica, México, España, Francia, Suiza, Suecia, Portugal, Japón y Canadá, al igual que el nuncio apostólico, Beniamino Stella, participaron en este encuentro definitivo.
"Ahora es el tiempo para negociar, para que las FARC descongelen las negociaciones y para dar pasos hacia adelante", declaró Egeland a la salida de esta reunión.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.