Managua . El gobierno fijó el próximo 11 de septiembre como nueva fecha para privatizar la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (ENITEL), cuando abran las ofertas de dos consorcios, uno francés y otro mexicano, dijo hoy, viernes, una fuente oficial.
El presidente de ENITEL, Salvador Quintanilla, indicó que en esa fecha France Cable and Radio S.A., que es filial de France Telecom, e Innovación en Telecomunicaciones y Tecnologías S.A. socios de AVANTEL S.A. (subsidiaria de BANAMEX y MCI Worldcom) de México se disputarán la adquisición de la telefonía nicaraguense.
Unos meses atrás el Grupo Telefónico de México fue descalificado del proceso, por no cumplir los requisitos.
Quintanilla indicó que sólo falta entregar los informes financieros del año pasado, luego de una auditoría de la empresa Pierce Waterhouse y la Contraloría (fiscalía de cuentas) nicaragüense.
El proceso de la privatización de la telefonía nicaragüense comenzó en 1993, en el gobierno de la entonces presidenta Violeta Chamorro, pero se suspendió un año después, ante la supuesta caída del precio de las acciones en los mercados internacionales.
El proceso, que exigen los organismos financieros internacionales a Nicaragua, continuó con el gobierno del presidente Arnoldo Alemán, pero se atrasó también, por dificultades en supervisar los informes financieros, y se filtró el coste de las acciones a los inversores.
Un factor de retraso fue la deuda de ENITEL por 47 millones de dólares al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), la que asumió el gobierno nicaragüense, tras una transferencia aprobada el pasado 3 de julio por la entidad financiera regional.
Quintanilla dijo que el 11 de septiembre esas empresas entregarán su oferta por la compra del 40 por ciento de las acciones de ENITEL, que darán a conocer en público y compararán con el cálculo estatal previo, y se otorgará la concesión a la que realice la oferta mayor.
La concesión establece un período de tres años de administración "exclusiva", según la Ley nicaragüense, y después otros "operadores" independientes podrán ofertar servicio telefónico, añadió.
Quintanilla explicó que los contratos con otras empresas -como la estadounidense Bell South que gestiona el servicio de celulares- no serán renovados mientras no finalice la privatización, a fin de que éstas firmas negocien con el futuro concesionario.
Agregó que el ente regulador del servicio, el estatal Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones (TELCOR), garantiza los derechos de los usuarios, y no prevé autorizar incrementos de las tarifas de servicio al público.
Según la ley, una vez privatizado el 40 por ciento de acciones de ENITEL, y se fije el costo por acción de esa empresa, se procederá a vender el resto de acciones en un plazo de seis meses, en la Bolsa de Valores, o por licitación pública.
Los 2.326 empleados de ENITEL tienen derecho a comprar el 10 por ciento de esas acciones y un 1 por ciento adicional se les concede en forma gratuita, y tienen garantizada estabilidad laboral.
Quintanilla añadió que existe un plan de expansión del servicio, que deberá ejecutar el futuro concesionario, para ampliar la oferta de la telefonía al interior del país, y no sólo a las ciudades.
ENITEL cuenta con 155.000 líneas instaladas, y un pasivo de entre 50 y 60 millones de dólares.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.