San José, EFE El gobierno de Cantabria, norte de España, firmó el lunes en Costa Rica un protocolo con el grupo empresarial costarricense Pujol-Martí para la instalación de una planta de fabricación de láminas de fibroyeso en Cantabria, que dará empleo a 240 personas.
En presencia del presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla, el protocolo fue firmado por el consejero cántabro de Industria, Trabajo y Desarrollo Tecnológico, Miguel Angel Pesquera, en representación de la sociedad pública Sodercan, y el vicepresidente del Grupo Pujol-Martí y la Compañía Suiza Española de Yesos (Suyesa), Max Fischel Mora.
Además del presidente de Cantabria, quien llegó el domingo a Costa Rica, también asistió a la firma del protocolo el presidente del grupo empresarial costarricense, Sebastián Tenna Martí.
La planta, que supondrá una inversión de 64 millones de euros, estará situada en Marina de Cudeyo, según el protocolo suscrito el lunes.
En virtud del acuerdo, Suyesa aportará maquinaria y equipos para la puesta en marcha de la planta, mientras que Sodercan facilitará el suelo (120.000 metros cuadrados) y participara con un 31 por ciento del capital social.
Además Sodercan tramitará las ayudas aplicables al proyecto, que estarán condicionadas a la presentación por la empresa del plan definitivo de viabilidad del proyecto.
Suyesa deberá presentar un proyecto viable desde los puntos de vista técnico, económico, financiero y medioambiental, que se autofinanciará al menos en un 30 por ciento de la inversión subvencionable y cuya ejecución estará concluida antes de que finalice el año 2005.
La empresa también se compromete a mantener su domicilio social y fiscal en Cantabria y creará empleo estable durante al menos diez años a contar desde la finalización de inversión.
Tras la firma del protocolo, el presidente cántabro afirmó que este es un "día histórico" para su región y añadió que el acuerdo forma parte del relanzamiento industrial de Cantabria.
"Hoy hemos comprobado la solidez y la seriedad de este grupo (Pujol-Martí) y sabemos que estamos en buenas manos", apuntó Revilla, quien hoy, martes, concluye su visita a Costa Rica.
El político español, quien el lunes visitó una planta de la empresa ubicada en Caldera, en el litoral pacífico, y hoy visitará otra, en Limón, en el Caribe, aseguró que por lo que ha podido comprobar el Pujol-Martí "es un grupo sólido con valores humanos".
Dijo que esta inversión llega en el momento que Cantabria está "comenzando un despegue económico que ofrece grandes oportunidades" a los inversionistas.
El vicepresidente del grupo, Max Fischel, por su parte, también afirmó que está "muy contento" por la posibilidad de construir esta nueva planta "y contamos con ustedes para todo lo que viene".
"Estamos dispuestos a cruzar el Atlántico y sacar adelante este proyecto", subrayó.
Fischel Mora declaró a ACAN-EFE que a partir de ahora comienzan los estudios y los trámites para la instalación de la planta, que debe comenzar a operar a finales del próximo año.
Revilla, quien hoy se reunirá con el ministro de Economía y Comercio de Costa Rica, Gilberto Barrantes, está acompañado por Pesquera, y el consejero de la sociedad pública Sodercan, José Villaescusa.
El Grupo Martí-Pujol fue fundado por un inmigrante catalán, Josep Pujol Martí, quien nació en Barcelona en 1900 y llegó a Costa Rica en 1940, donde se instaló y desarrolló un conglomerado de empresas, que ahora es considerado el grupo empresarial más grande de Centroamérica y el Caribe.
La lámina de fibroyeso es un producto utilizado en la construcción que tiene como ventajas la impermeabilidad al agua, resistencia al fuego y durabilidad, el cual ya cuenta con certificación de las normas de calidad de la Unión Europea, el primero de hispanoamérica que recibe esta certificación.
El Pujol-Martí está constituido por un grupo de empresas costarricense dedicadas a la producción de materiales para la construcción, laminados de acero, madera, ventanas y puertas de PVC y hostelería, entre otras actividades.
En Costa Rica aporta el tres por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), unos 600 millones de dólares, emplea a más de 3.500 personas y sus exportaciones a Centroamérica, el Caribe, Estados Unidos y Europa ascendieron el año pasado a 350 millones de dólares.