Brasilia. La artista mexicana Gloria Trevi, que hoy sabrá si las acusaciones de rapto, violación y corrupción de menores de las que la acusa la justicia mexicana merecen la extradición, amenazó con no dejar títere con cabeza en su biografía.
El libro, acabado ya, está siendo revisado por sus abogados. "Contiene cosas muy fuertes, denuncias muy fuertes de las personas que nos han hecho esto", aseguró en una rueda de prensa ofrecida este martes en la Policía Federal, junto a su empresario Sergio Andrade y su corista María Raquel Portillo.
Los tres conocerán hoy su suerte tras casi 11 meses de detención, pues el Tribunal Supremo Federal de Brasil decidirá si los crímenes de los que se les acusa son merecedores de juicio en el Estado de Chihuahua, en México, para autorizar su extradición. De lo contrario, quedarían en libertad inmediata en Brasil.
En una declaración conjunta, leída por la artista mexicana con voz firme, los tres solicitaron la intervención de organizaciones defensoras de los derechos humanos para que velen por sus libertades fundamentales y las garantías mínimas.
Proceso justo
"Queremos la honestidad, seguridad y justicia, que, como seres humanos, tenemos derecho a recibir.
"No hay defensa posible ni justicia efectiva contra la acusación coordinada de personas, que por conseguir ellas mismas su libertad, se ven forzadas a llegar a un acuerdo con las autoridades para señalarnos como culpables de delitos que no cometimos", reza la declaración suscrita por los tres detenidos.
Tanto Trevi como sus compañeros, que se creen víctimas de una "conspiración política" no solo no tienen fe en la justicia mexicana, aunque esperan que con el nuevo gobierno cambie, sino que temen incluso por sus vidas.
Vestida con una falda roja y una camisa blanca, y maquillada discretamente para esconder su excesiva palidez, Trevi lloró en repetidas ocasiones durante la conferencia de prensa al evocar los numerosos capítulos de este proceso, cuyo final le parece insoslayable, a menos que un milagro bíblico se produzca el jueves.
Divergencias
Sin embargo, a lo largo de la comparecencia pública, en la que estuvieron acompañados por sus dos abogados y miembros de la polícia, se produjeron algunas contradicciones entre los dos protagonistas principales.
Andrade negó que tuvieran propiedades como han señalado las madres de sus hijos, alguna de las cuales cuentan con un poder para disponer de ellas, mientras que Trevi, que en todo momento llevó la voz cantante, fue contundente: "No fui yo quien las embaracé y lo mío lo deben dejar en paz porque eso se conoce como robar", aseguró.
Para regocijo de los fans de la que fuera la cantante más popular y querida de México, si el jueves quedase en libertad, Gloria Trevi grabaría un disco más para agraderceles el apoyo brindado a lo largo de estos meses de infierno.
También ayudaría a la gente que está en las cárceles "pasando miserias" y, sobre todo, le gustaría tener una familia.
"Mi sueño es formar una familia, tener mis hijos y tengo miedo de que una injusticia me lo impida", aseguró, tras abogar por la inocencia de sus compañeros, pero en particular la de Portillo, conocida como Mari Boquitas , de quien dijo que su única culpa es "poder ser un testigo a favor".