Si la nominación al Oscar como mejor actor por El Informante no era suficiente, con (o sin) el traje de guerrero romano, a los 36 años, Russell Crowe ya es considerado una estrella de cine. Y esto gracias a su papel principal, en la superproducción Gladiador de cien millones de dólares que arrasa en las recaudaciones, y que este fin de semana se estrenó en los cines del país.
Sin sandalias; con jeans y camisa azul como armadura, lo encontramos para conocer los entretelones del nuevo éxito que lo rodea.
"El éxito dice para abrir la conversación es algo que no se puede esperar, pero tampoco sorprende cuando llega si se trabaja duro. No me quejo aunque no paro de viajar, sin poder quedarme lo suficiente con la gente que quiero".
¿El haber perdido el Oscar es un fracaso, o toma como un triunfo el solo hecho de haber sido nominado?
El Oscar es un privilegio para cualquier actor. Pero no importa lo que haga, no importa lo que digan, siempre voy a ser el actor que postularon al Oscar. Es como un doctorado, un título para pocos actores. ¿Cuántos excelentes actores hay que ni siquiera tienen una nominación? No puede ser una derrota. Es parte del éxito.
Y ese éxito hoy se llama Gladiador. En la película, Russell es un confiable consejero de Marco Aurelio que es forzado a pelear en el Coliseo romano como gladiador.
¿Tuvo que entrenarse especialmente para el papel de Máximo que hace en esta cinta?
No quise lucir un físico elaborado en el gimnasio. Tampoco tuve el tiempo suficiente. Entre El Informante y Gladiador hubo un poco menos de seis meses. Leí muchísimo sobre la historia y la cultura de los romanos, cómo funcionaba el ejército y el tipo de armas que usaban. Lo que hice fue una lista detallada de lo que iba a necesitar en base al guión, para entonces desarrollarme físicamente solo en lo que iba a necesitar para la filmación. Tuve un profesor que me mandaron a Australia, desde Inglaterra, para enseñarme a manejar la espada. Y aprendí a usarla con las dos manos porque me pareció importante para el personaje.
¿Hubo algún accidente o herida en el intento?
(Sonriendo) Mas de una te diría. Al principio de la película me pueden ver con una herida que es de verdad. Estábamos filmando una de las escenas del comienzo de la batalla. Yo estaba cabalgando demasiado cerca del fuego y empecé a bajar para atrás en la colina. El caballo chocó con varios árboles y una de las ramas me lastimó la cara.
"También, por sostener tanto peso con la armadura, los dos tendones del bíceps se me salieron de lugar; me fracturé cerca de la cadera y me fisuré la planta del pie. Pero estoy orgulloso de no haber parado nunca la filmación por esa clase de cosas, aunque hubiese sido genial."
¿Duele con solo recordarlo o lo toma como anécdota?
- A la distancia suena divertido. Pero en aquel entonces no fue tan fácil, con escenas larguísimas que no terminaban nunca. Demasiada gente, también demasiada tensión, pero buena gente y buena tensión.
Viniendo de otro estilo de películas, ¿qué lo hizo decidirse por hacer una megaproducción de Hollywood de super acción?
Es un desafío muy difícil de rechazar y la filosofía de Marco Aurelio fue algo que siempre me apasionó. Máximo, mi personaje, es ficticio, pero tiene que ver con Marco Aurelio y con la historia.
¿Cómo fue exactamente que le propusieron la película?
La verdad, ni siquiera el guión estaba completo. Me dieron el concepto. Tuve una reunión con Ridley Scott, el director y me resumió que era una historia del año 185 AC y que yo iba a empezar como un general.
"Incluso en ese guión original no había leones ni tigres, sino osos que no tenían relación con la película. Era más cínica, bromeaba sobre la publicidad en la antigüedad, sin puntos demasiado interesantes. Primero que todo, soy un admirador de Ridley Scott, pero me encantó la idea de hacer una película de la antigüedad, de antes de Cristo.
¿Cómo cambiaron los osos por leones y tigres?
Vino después. Antes planteamos muchísimas otras posibilidades. Una idea fue poner un rinoceronte a pelear conmigo y se expandió como rumor por Internet. Me hubiese gustado. Tenían un diseño computarizado del rinoceronte que habían estado trabajando durante años, además del rinoceronte real. Supuestamente, yo iba a saltar sobre el lomo del rino y hubiese salido buenísimo.
Pero en la película no hay ningún rinoceronte, para nada...
No, no. Al final cambiaron de idea porque pensaron que iba a costar demasiado la escena del rinoceronte. Creían que al usar cuatro tigres de verdad, necesitarían solo un par de días de filmación sin la necesidad de agregar mas efectos especiales. Pero en la práctica no fue tan fácil lograr que los tigres hicieran lo que estaba en el guión. Tardamos casi un mes en filmar las escenas de los tigres y me parece que debe haber costado el doble que el rinoceronte.
Francamente, ¿no les tuvo miedo en ningún momento?
Y...¡ eran enormes! Las cabezas eran tan grandes... ni hablar de esos colmillos. Pero te miraban con esos ojos tan tiernos que te invitaban a acercarte, como si fueran unos gatitos pidiendo unos mimos, que por supuesto después se iban a convertir en los últimos mimos que les podías dar.
La polémica: ¿Cree que se justifica tanta violencia en la película?
- Hablamos de historia, antigüedad, otros tiempos. Es algo que hay que entender. No se puede evitar la violencia si estás peleando tan cerca, con espadas y todo ese tipo de armas. Tampoco pienso que sea lo mismo mostrar una pelea de espadas que una con pistolas. "La película se puede comparar con Salvando al Soldado Ryan o Pulp Fiction porque el sentido de la violencia tiene que ver directamente con la historia. La brutalidad era algo común en aquella época."
"Sin ir mas lejos, en el mundo del cine comercial, los actores tenemos que luchar contra otro tipo de 'tigres' y para triunfar en Hollywood, hay que ser un muy buen gladiador."
Más información sobre Gladiador en la sección de Espectáculos (página 22)
Russell en detalle
Nació en Nueva Zelanda (7 de abril, 1964), pero desde los cuatro años se crió en Sydney, Australia.
Recorrió los estudios de filmación con sus padres Jocelyn y Alex, que trabajaban como encargados de la comida en diferentes equipos de filmación.
Su primer papel, siendo apenas un niño, fue como extra en la serie de televisión australiana Spyforce.
En la adolescencia fue cantante, y trabajó como mesero
Debutó hace apenas diez años de su debut con la australiana película Blood Oath, pero en tan poco tiempo, filmó nada mas ni nada menos que veinte películas.
Aunque este año fue nominado al Oscar como mejor actor por el personaje en El Informante que reveló al mundo lo mal que hace el cigarrillo, nunca dejó de fumar.