Gibson es comensal de una cafetería de Catemaco, en un área selvática de Veracruz, donde filma, en lengua maya, una historia de aventuras y amor que se desarrolla en una civilización prehispánica.
Buen apetito. Empleados del café relataron que a Gibson le gustan las quesadillas de carne (tortilla de maíz rellena) y pasa el rato con su equipo de producción jugando a las cartas.
"Siempre sonríe, nunca nos trata mal. Ahora pidió quesadillas, pero también llegó a comer pescado o pellizcadas (tortilla de manteca), tiene buen diente, eso que ni qué", dijo un camarero.
Comer pizza y jugar billar son otros de los pasatiempos de Gibson, que irá a Estados Unidos para fin de año y volverá a México en enero.