Este dramaturgo inglés de origen irlandés tiene el mérito de haber retratado en sus obras situaciones y tipos humanos que proyectan una idea clara de la actividad e intereses de las comunidades de su tiempo: el oficial reclutador, las posadas, los caminos, la embriaguez y los problemas familiares son algunos de los temas de sus comedias; asuntos sociales de carácter personal que admiten un tratamiento liviano y humorístico, muy de acuerdo co n la t ónica teatral que se dio en Inglaterra tras la restauración en el trono del "alegre monarca" Carlos II y su corte. Las comedias de Farquhar, a pesar de ser populares, contienen genuinos valores literarios.
Con frecuencia sus obras pecan de licenciosas, pero en ellas es sobresaliente el innegable talento que despliega para la creación de situaciones cómicas. Su producción constituye un paso hacia la comedia burguesa de costumbres, y con ella declina la genuina tradición del teatro de la Restauración. Brillante y animado, en el prólogo de una de sus obras consigna que "una comedia sin un petimetre, un necio, un cornudo o una dama caprichosa, resulta para ciertos paladares un manjar tan mezquino como lo sería la comida del domingo sin carne y sin postre".
Nació en Londonberry, Irlanda del Norte. Estudió en el Trinity College de Dublin. Por la muerte de su protector, el arzobispo Wiseman de Dromore, en 1695 tuvo que abandonar las aulas. Se inició en el trabajo como corrector de pruebas, y durante un corto período, atraído por el teatro, intentó con escaso éxito ser actor. Mas, al herir incidentalmente a un compañero, sufrió una impresión tan profunda que decidió abandonar definitivamente la escena.
Se trasladó a Londres e ingresó en el ejército. Falto de vocación para la carrera de las armas, por consejo de su amigo el famoso actor Robert Wilkes empezó a escribir comedias. En 1699, se representó en el Drury Lane Amor y Una botella , obra a la que siguieron, siempre con buena fortuna entre el público, La pareja constante o una peregrinación del jubileo, sátira de las peregrinaciones religiosas; Sir Harry Wildair , continuación de la anterior; Amor y negocios; La inconstante, Los rivales gemelos y La diligencia.
Hacia 1704, se casó con una mujer que lo engañó haciéndole creer que poseía una gran fortuna; aunque perdonó la "mentira", el matrimonio se vio envuelto en graves dificultades económicas que se agravaron al desvanecerse las promesas de ayuda del duque de Ormond, a quien Farquhar había dedicado El oficial de reclutamiento. El autor comenzó a sufrir quebrantos de salud y murió en Londres, mientras triunfaba ampliamente en los escenarios la mejor de sus comedias La estratagema de los petimetres.