Los cocineros del Palacio Quirinal, residencia del Presidente de Italia, donde se alojarán la reina y su marido el Duque de Edimburgo, han recibido órdenes estrictas de que excluyan del menú el ajo y la pasta larga, como el espagueti.
El fuerte y duradero aroma del ajo y la dificultad que pueden encontrar los inexpertos para comer los escurridizos espaguetis pueden haber llevado a la reina a pedir que se excluyan estos dos elementos de su menú.
El Palacio de Buckingham, residencia de la Reina de Inglaterra, ha pedido también que se eviten la salsa de tomate y los pasteles y postres con moras y frambuesas, debido al riesgo de que las pepitas o semillas se incrusten en los dientes de la reina y su esposo.
Las peculiares órdenes han causado, al parecer, decepción entre los cocineros oficiales italianos, que no podrán ofrecer a la reina de Inglaterra y a su marido suculentos platos como el espagueti vongole o el espagueti a la boloñesa.
Incluso la prensa londinense se hace eco de la dura prueba que este viaje de la reina supondrá para los cocineros italianos, a la vez que recuerda las cualidades digestivas y medicinales del ajo, del que también se dice que ahuyenta a los malos espíritus.