Está recién llegado, pero tiene plena conciencia de su labor: ser un enlace entre el Consejo Universitario y los Colegios Profesionales.
Mitry Breedy González, administrador de negocios con énfasis en contabilidad y finanzas es, desde el 1º de febrero, el nuevo miembro del Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR).
A Breedy, de 48 años, lo propuso el Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica y fue elegido entre los representantes de cuatro de los colegios profesionales que participaron en la elección.
Entre los cargos que ha ocupado Mitry, nombre de origen libanés, están el de presidente de la Asociación de Graduados de la UCR, durante tres períodos; además, tiene seis años de pertenecer a la junta directiva del Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica, de la que fue presidente hasta hace poco, y actualmente funge como director para el país de la Asociación Interamericana de Contabilidad.
Mitry, aficionado al tenis y al futbol, está casado con Grace Cordero y tiene cuatro hijas: Zaghira, Neshmy, Jalyla y Layla.
Se robó el show
Una brillante actuación tuvo la supermodelo argentina Valeria Mazza durante la penúltima jornada del Festival de la Canción de Viña del Mar, realizado recientemente.
Valeria de 25 años, demostró ser más que solo una modelo sobre el escenario de la Quinta Vergara, ya que bromeó, cantó y hasta presentó en italiano al cantante Paolo Meneguzzi.
Con su desplante demostró que no hay límites en todo lo que puede llegar a hacer una modelo.
Luciendo un largo vestido negro, otro escotado del mismo color y uno fucsia con encaje, Valeria Raquel Mazza Ferreira, el nombre con el que nació el 17 de febrero de 1972 conquistó al público de Viña.
Con su belleza y soltura escénica, dejó en claro que su preparación para animar el certamen fue una buena técnica para enfrentar al "monstruo" viñamarino, como se conoce popularmente al exigente público que concurre al festival.
Valeria comenzó a modelar a los 14 años en Rosario y después de dos años se trasladó a Buenos Aires para lanzar su carrera en grande. En ese tiempo ella no estaba segura de querer modelar profesionalmente. El pudor y la timidez la frenaban a la hora de tener que mostrar su cuerpo, afirmó.
En 1993, venciendo esos obstáculos, hizo su debut como modelo de pasarela en Milán, iniciando de esta forma una meteórica carrera que la ha llevado a otras capitales de la moda mundial, como París, Barcelona y Nueva York.