Carrera para siempre
Gina Soto y el futbolista Rónald Gómez firmaron el jueves anterior un contrato de por vida que empezó hace ocho meses. Después de dos años de casados, Esteban Gómez Soto llegó a completar el hogar.
El bebé nació en el Hospital México al medio día y pesó 3.095 gramos. Desde los seis meses de gestación Gina vino al país proveniente de Guatemala, país donde milita su esposo. Por ahora y durante dos meses, vivirán en la provincia liguista en casa de los abuelos maternos, para adquirir los conocimientos básicos de una carrera de por vida: la de mamá.
Números y más números
Los números siempre han estado asociados a su vida, primero en el área administrativa y luego en las canchas de juego. Gustavo Retana, estadista de futbol cambió de casa, y después de 15 años de laborar en canal 2, el domingo comenzó con Repretel.
Llegó al terreno de las cifras por casualidades de la vida. Él laboraba en Radio Monumental en el departamento de las finanzas y una noche les pidió a los compañeros de deporte que lo llevaran a un partido. Allí ayudó con los equipos de transmisión y colaboró por dos años en el aspecto técnico.
En 1970 y hasta 1983 se encargó de las estadísticas en la Esquina de los Grandes Acontecimientos. En ese año ingresó a Canal 2 en donde trabajó hasta junio de este año.
Don Gustavo recopila los datos en fólderes con diferentes temas relacionados con los equipos nacionales, incluyendo su desempeño en el extranjero. Para mantener sus apuntes al día, muchas veces ha tenido que trasladarse a la biblioteca para buscar en periódicos viejos aquellos números que le hacen falta.
A su archivo personal se agrega un tarjetero con los resultados de todos los partidos de todos los encuentros de los equipos del país.
En su afán por cumplir un buen trabajo, los días que va al estadio lleva unos 12 fólderes con información que le podría ser útil a él, pero sobre todo para el televidente.
Desde hace tres décadas está casado con María de los Ángeles Goñi y son los padres de Cynthia, Gustavo y María Fernanda.
Salvador de impresiones
Aquel pequeño que creció en Puntarenas empezó a dejar sus huellas sobre el lienzo cuando apenas tenía 9 años. En ese entonces, ganó su primer premio en pintura.
Hace tres décadas decidió adentrarse en la aventura artística en otro país. Salvador Leary dejó el puerto para trasladarse a Honduras donde formó su nuevo hogar.
Allí, desarrolló con buena destreza su estilo abstracto e impresionista. Además, a los opacos logró inyectarles con gran astucia una luminosidad increíble. Su obra no ha pasado inadvertida, por ello, el Hotel y Club Copantl de San Pedro Sula le rindió un homenaje hace un mes por sus 30 años de vida artística en el país vecino.
Para este pintor no existe alguna obra consentida, pues todas encierran de algún modo el calor y cariño que le guarda el pueblo catracho.
En su época de juventud, mientras vivió en nuestro país practicó por varios años el futbol. Desde hace tres décadas es un salvador de impresiones y sueños en otros campos.