Desde hace 25 años Rubén Villegas Ruiz ha compartido su vida con el vino. La bebida y él son más que una persona y una sustancia inanimada; son compañeros, amigos y hasta amantes.
Este experto y catador, de nacionalidad mexicana, visitó el país por primera vez a principios de semana, como invitado especial del festival gastronómico de Frida Kahlo, que realiza el restaurante La Leyenda.
Autodidacta en materia de vinos, es uno de los expertos más conocidos del mundo e incluso cuenta con la distinción de Comendador de la Orden de Medoc y Graves, que entrega el club de vinos de Burdeos, ciudad francesa considerada la capital mundial del vino.
Originalmente Rubén, de 65 años, quería ser torero, pero le presentaron el vino y se olvidó de todo lo demás. Junto con su trabajo de catador, este amable hombre también da seminarios, charlas, talleres y hasta conferencias sobre cualquier tema relacionado con la famosa bebida.
En su tierra natal se le conoce como Míster Vino, apodo que se ganó luego de participar en un programa de televisión, en el que se le hacen preguntas a expertos en algún campo para determinar su verdadero conocimiento.
En esa ocasión --afirma-- le hicieron 128 preguntas, las que contestó correctamente.
Aunque su visita al país fue solo como invitado del restaurante, aprovechó para impartir un taller a los empleados del hotel Camino Real, donde se hospedó, actividad que probablemente repetirá en mayo.
Siempre cerca de Mijail
Raisa Gorbachov, la exprimera dama rusa, se siente feliz de acompñar siempre a su marido, Mijail, tanto en actividades como en viajes.
Raisa fue la primera mujer de un líder comunista, después de Nadiezka Krupska --la compañera de Lenin--, que apareció en la vida pública junto a su marido, porque "Mijail Sierguevich quería que estuviera con él", un gesto que se entendió como totalmente "revolucionario".
Ella misma afirmó que al dejar el poder en 1991, "Gorbachov fue también el primer líder comunista que siguió vivo y en libertad al dejar el máximo cargo del Estado, sin que además su familia sufriera represalias", algo que le pareció "un milagro" gracias a la perestroika iniciada por su marido en aquel país.
La esposa del líder aseguró que el plan de reformas de su marido no habría desembocado en la actual situación social, "horrorosa", en la que un cinco por ciento de la población es muy rica, y el 70 por ciento muy pobre.
Raisa Maksymovna ha terminado recientemente de escribir un libro titulado Tengo la esperanza con el que pretende "dar a conocer al mundo ciertos hechos", cuyo contenido no reveló.