Creatividad que crece con los años
Tornillos de seguridad, spanders de superpresión, que se agarran de las mismas contraparedes, bicicletas que corren mucho más que una normal, y hasta papel fotográfico han salido de su inquieta mente.
Horas y horas en un sencillo taller han enseñado a Luis Carlos Molina que la creatividad, los deseos de innovar y de crear se reinventan con el trabajo.
A los 79 años, Luis Carlos es un hiperactivo creador y autodidacta de la física.
Tras retirarse de la empresa textil, a la que dedicó 20 años de su vida y con la que obtuvo muchos éxitos como socio de Textiles Eiffel y propietario de Textiles Winsord, ahora este jubilado del trabajo -pero no de la creatividad- aprovecha el tiempo para dedicarlo a su pasión: inventar artefactos y teorías que mejoren la vida de la gente.
"Mi maestro supremo es el gran Albert Einsten", expresa orgulloso Luis Carlos, y agrega que cada una de las inquietudes que actualmente investiga o finalizó de investigar están basadas en las teorías de su maestro.
En su casa, ubicada en barrio La Pacífica, el inquieto inventor y exmecánico textil labora largas horas en taller, donde además hace trabajos textiles que le ayudan a ganarse un poco de dinero.
Siempre entre libros, esmeriles, tornillos, resortes y lanas, Molina saca tiempo para dedicarlo a sus seis hijos, 11 nietos y varios bisnietos, a quienes transmite cada día su gusto por la vida y por seguir creando.
Sobre su motocicleta Vespa es común verlo por las calles del barrio, donde se le conoce como el inquieto inventor que peina canas.
Por el carro de Susana
El automóvil Mercedes Benz gris metalizado que la diva argentina Susana Giménez compró en 1987 luego de haber sido ingresado ilegalmente en el país, fue rematado y adquirido por un mueblero de la Patagonia, quien afirmó a la prensa: "Soy un admirador de Susana, ¿quién no quiere tener algo de ella?"
El nuevo dueño es José Perruccio, de 46 años, y pagó un total de $75.000, desglosado en $57.000 como precio impuesto en el remate, más comisiones e impuestos.
El nuevo poseedor del coche ingresado ilegalmente en el país, que costó a Giménez un proceso por "encubrimiento de contrabando" y luego un discutido sobreseimiento, es un comerciante de la ciudad de Comodoro Rivadavia, en la sureña provincia de Chubut.
El comerciante anunció que sorteará el famoso automóvil entre los clientes de su comercio José Muebles.