Adiós a la soledad
Acompañado. El príncipe Alberto II de Mónaco abrió la gala de la Cruz Roja monegasca la noche del viernes secundado por su familia y acompañado por la nadadora surafricana Charlne Wittstock.
El soberano, con esmoquin de chaqueta blanca, hizo su entrada en el Sporting de Montecarlo, poco después de las 9 p.m., del brazo de su tía, la princesa Antoinette, hermana de Rainiero, y al lado de su hermana Estefanía, que llevaba un elegante vestido rojo a juego con un bolsito con la efigie de Betty Boop.
La princesa Carolina, con vestido blanco, acompañada por su esposo Ernesto Augusto de Hannover y su hijo Pierre Casiraghi, seguía al príncipe Alberto II, y luego venía la nadadora surafricana Charlne Wittstock, quien llevaba un vestido de lamé verde.
Esta joven mujer se sentó enfrente de Alberto II, ligeramente a la derecha del soberano.
Alberto II, de 48 años, ha sido visto, frecuentemente, estos últimos meses junto a la antigua campeona de natación: en los Juegos Olímpicos de Turín, en el Gran Premio de Fórmula Uno de Mónaco y en varios eventos en la Costa Azul.
Unos 900 invitados participaron en la 58ª gala de la Cruz Roja, prestigiosa actividad del principado.