La estratégica industria azucarera de Cuba, responsable del principal producto de exportación de la isla, quedó ayer bajo el mando del general de división Ulises Rosales del Toro, un destacado jefe militar de 55 años que deberá reactivar ese deprimido sector.
La víspera, el Consejo de Estado del gobierno que encabeza Fidel Castro, anunció la remoción de Nelson Torres como ministro del Azúcar y en su lugar nombró a Rosales del Toro, quien desempeñaba el cargo de jefe del Estado Mayor General y primer sustituto del ministro de las Fuerzas Armadas, Raúl Castro, el segundo hombre fuerte de Cuba.
Rosales del Toro, uno de los seis generales que figuran entre los 24 miembros del influyente Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC), cuenta con un largo historial militar y en 1989 fue distinguido como "Héroe de la República".
Inmenso reto
Al general tocará el reto de levantar la industria azucarera, clave en la economía cubana, que en la zafra pasada sufrió un descalabro al incumplir las metas trazadas de producción.
El fracaso en la cosecha pasada, según observadores, provocó la salida de Torres, quien dirigía ese Ministerio desde 1993 y que en el pasado Congreso del PCC no fue ratificado en el Buró Político.
La industria azucarera, desplazada por el turismo como principal aportador de divisas, no termina de recuperarse luego de su abrupta caída en 1995 cuando la producción alcanzó sólo 3,3 millones de toneladas, frente a niveles de 8 millones de toneladas en la década del 80.
En 1996, se recuperó al llegar a 4,45 millones de toneladas y para la zafra de este año se esperaba que la producción fuera superior, pero apenas alcanzó los 4,25 millones.
La crisis en la industria azucarera cubana obligó a las autoridades a decretar el cierre de varios ingenios -unos 30, según versiones extraoficiales- para la próxima cosecha que comienza en noviembre.
El tema del azúcar estuvo presente en el V Congreso del PCC, donde el vicepresidente Carlos Lage, artífice de la cautelosa reforma económica de la isla, señaló que ls caída de ese sector había influido en el bajo crecimiento del producto interno bruto de este año.
Las autoridades procuraban lograr este año un crecimiento económico de entre 4 y 5 por ciento, pero apenas se llegará a "algo más" del 2 por ciento frente a un 7,8 por ciento alcanzado en 1996.
"La escasa producción de azúcar no solo nos priva de mayores ingresos sino también de la posibilidad de respaldar créditos para otras necesidades del país", dijo Lage en el V Congreso, en el que se destacó que la "eficiencia" es la palabra clave del socialismo cubano, y se puso como ejemplo el desempeño de empresas a cargo de las Fuerzas Armadas.