Santiago de Chile, 14 jul (EFE).- Anita Alvarado, la "Geisha chilena", se careó hoy durante cinco horas con otras dos mujeres que la acusan de trata de blancas por haberlas llevado presuntamente engañadas a Japón para prostituirse, informaron fuentes judiciales.
En la diligencia realizada por la juez Verónica Sabaj a cargo del caso, Alvarado fue enfrentada primero con Johanna Acuña tres horas y media, y luego con Claudia Muñoz una hora y media.
Ambas mujeres se querellaron contra la "Geisha" el pasado 27 de junio por el delito de tráfico de personas y uso de pasaporte falso, acción que fue acogida por la justicia chilena.
Según la acusación, Anita Alvarado, que saltó a la fama tras quedarse con 12 millones de dólares, producto de una estafa cometida por su marido japonés, Yuhi Chida, que cumple condena en su país por ese delito, forma parte de una mafia que se dedica a esa actividad.
Además de prohibir a la "Geisha" salir de Chile, el tribunal ordenó una amplia investigación a la policía chilena y a la Policía Internacional (Interpol), y dispuso protección especial para las mujeres que acusaron a la supuesta proxeneta por temor a ser atacadas por su decisión de recurrir a la justicia.
El abogado de Alvarado, Aldo Duque reiteró en el tribunal que las mujeres que acusan a su defendida viajaron a Japón con pleno conocimiento y negó las versiones que sostienen que a varias ex vecinas de la "geisha" se les haya pagado para que declaren a su favor.
El viernes pasado, dos días después de haber interrogado a Alvarado, la juez inquirió también a Miguel Alcántara e Isaac Mella, cuñado y cuñada de la polémica mujer, y a su representante Leonardo Urrutia, quienes están demandados por el mismo presunto delito.
El pasado martes, la "Geisha" prestó declaraciones por más de cinco horas ante agentes de la Policía de Investigaciones encargados por la juez Sabaj para investigar los presuntos delitos de la mujer.
En un reportaje difundido el pasado 1 de julio por el Canal 13 de televisión, las dos acusadoras aseguraron que Alvarado utilizó un pasaporte robado para viajar con ellas en 1997 a Japón, donde supuestamente trabajarían en un restaurante, pero terminaron como prostitutas.
La "geisha chilena", que conoció a Yuji Chida mientras ejercía esa misma actividad en el país oriental, recibió de su marido 1.097 millones de yenes (unos 12 millones de dólares), equivalente a todo lo que robó a la Corporación de la Vivienda de la ciudad de Aomori, en la que trabajaba de contador.
Pese a que perdió una lujosa mansión en un juicio que le sigue el gobierno japonés con el fin de recuperar el dinero robado por su marido, la "geisha" chilena se ha convertido en empresaria, cantante, actriz de cine, escritora e invitada frecuente en los programas estelares de televisión.
En su libro "Me llamo Anita Alvarado", que apenas se editó se convirtió en éxito de ventas, la geisha cuenta sin tapujos cómo llegó a ser millonaria vendiendo su cuerpo. EFE
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