Quito, 6 jun (EFE).- La pobreza, la desigualdad y la exclusión social son las amenazas más grandes y los principales retos para la democracia en América, dijo hoy el secretario general, César Gaviria, en la apertura de la XXXIV Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En el que fue su último discurso como secretario general de la OEA ante los ministros de Relaciones Exteriores de América, Gaviria hizo un minucioso repaso a lo que han sido sus diez años al frente de la Organización y aseguró que, durante esta década, "los hechos superaron nuestras mayores expectativas".
Reconoció que "los problemas y desafíos a los que se enfrentan nuestros pueblos se han multiplicado de manera exponencial, por la interdependencia y la globalización", y destacó cómo la "OEA y la diplomacia regional han dado pasos gigantescos en la resolución pacífica de las controversias".
Gaviria se refirió a las Cumbres de las Américas de Miami, Santiago, Québec y Monterrey, en las que la OEA "recibió nuevos mandatos en democracia, derechos humanos, gobernabilidad, apoyo al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), educación, equidad, lucha contra la pobreza e inclusión social".
Tras recorrer someramente las principales crisis del continente durante sus dos mandatos -Paraguay en 1996, Ecuador en 1997- Gaviria se refirió con cierta tristeza al caso haitiano.
"Haití ha demostrado ser un caso demasiado difícil para la OEA. Al cabo de varios años tenemos un gran sentimiento de insatisfacción", dijo Gaviria al subrayar que desde el regreso del presidente Jéan Bertrand Aristide, en 1994, "nunca hubo una verdadera convivencia democrática".
De Haití, Gaviria saltó a Nicaragua, donde recordó cómo la misión de la Comisión de Verificación (CIAV) de la OEA "contribuyó con su larga estadía a la desmovilización de los contras" y jugó un importante papel en el desarrollo de una cultura democrática y de derechos humanos, como parte de la Comisión de la Verdad.
Respecto a Guatemala, se refirió al programa de apoyo especial en tareas postconflicto, y sobre Colombia dijo que "trabajamos actualmente en el proceso de verificación de la desmovilización de grupos paramilitares y de su reinserción en la vida civil".
Fue elogiosa su referencia a la Unidad para la Promoción de la Democracia y consideró que el caso del Perú "merece especial atención".
Recordó cómo mediante un mandato de la Asamblea de Windsor, trabajó junto "con el entonces canciller canadiense para que Perú regresara a la plena vigencia de sus instituciones democráticas y su orden constitucional".
Sobre su misión más reciente, la observación de la denominada etapa de reparo de firmas en Venezuela, Gaviria dijo que se ha dado "un paso fundamental en el cumplimiento de los acuerdos de mayo de 2003 facilitados por la OEA, el Centro Carter y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y que entonces trajeron al país un clima de menos conflictividad política".
Gaviria felicitó al pueblo venezolano "por su demostración de civismo y madurez democrática".
"Enaltece al Gobierno del presidente (Hugo) Chávez, quien en medio de la polarización que vive el país haya conservado el rumbo del proceso que condujo a la aplicación del artículo 72 de la Constitución. La manera como el presidente aceptó el resultado significa que se va a vivir un período de intensa competencia democrática y de respeto al estado de derecho", dijo Gaviria.
El secretario general agradeció "a la (opositora venezolana) Coordinadora Democrática por su apoyo y confianza" y afirmó que "el Consejo Nacional Electoral ha actuado con diligencia, transparencia y eficacia durante esta etapa".
Tras todos estos ejemplos, Gaviria dijo que "el sistema interamericano está hoy más activo que nunca" y dijo que el sistema de derechos humanos está ahora preparado "para dar un salto cualitativo".
Pero para ello, dijo, "hay que dotarlo de más recursos, resolver la cuestión de la universalización, brindar a los ciudadanos un mayor acceso a él y determinar si nuestros órganos de derechos humanos pueden actuar con un carácter más permanente".
Por último se refirió a las "limitaciones financieras" de la Organización y afirmó que "es esencial" llevar a cabo un "incremento moderado" de las cuotas que los países aportan a la Organización. EFE
mla/jal/lul/jpg