PARIS (AFP) - El modista Jean Paul Gaultier viste al hombre de dorado en un colección llena de galones y cuellos de oficial, en el primer día de los desfiles prêt-à-porter masculinos para la temporada primavera-verano 2008, que se iniciaron el jueves en las pasarelas de París.
El diseñador, del que algunos modelos se parecían enormemente al ex Beatle John Lennon o al cantante francés Philippe Katerine, sentado en primera fila en el desfile, precisó que quiso rendir homenaje a este último.
"Es genial, increíble, muy conceptual", dijo entusiasta Jean-Paul Gaultier.
Con el pelo largo y gafas de sol, el hombre Gaultier adora las largas chaquetas irisadas con forro dorado, los chaquetones con bordes dorados, las chaquetas de oficial con botones de oro. Las espiguillas adornan las mangas, y las tiras doradas los pantalones obscuros.
Utiliza también chaquetones de lamé plateado combinados con pantalones baggy de talle bajo, o camisas plateadas que acompañan pantalones irisados.
Chaquetas cortas dejan ver la camisa y la piel y, llegado el caso, no vacila en atar una especie de pareo por encima del pantalón, anudado con la misma despreocupación que las corbatas.
La colección evoca "toda la gente que quiere brillar: hay oro, plata", dijo Gaultier al terminar el desfile. "Es un poco como nuestra época ¿no? Es la popularización de la celebridad".
Pero la colección celebra también "al hombre objeto, el hombre que gusta, seduce, una mezcla de capitanes, comandantes, machistas, pero al mismo tiempo también femeninos", agregó.
Por su parte, el diseñador François Hadaya propuso una colección que insiste en los detalles destinados a que las prendas sigan el movimiento del cuerpo.
Hadaya reinterpreta las bases del traje clásico, que él corta y ajusta, dejando el pantalón al nivel de la rodilla, y combina con impecables camisas blancas, capuchas o bolsillos traseros.
Los chalecos de los trajes van profundamente cortados en la espalda y se combinan con camisas acompañadas de corbatas negras, simplemente anudadas.
La paleta es neutra, con tonos grises, negros, blancos y arena, y las materias clásicas (algodón, lana, seda).
Gaspard Yurkievich impone la bermuda, que a veces se acorta convirtiéndose en short y se combina sistemáticamente con zapatos clásicos, a veces bicolores, y con calcetines transparentes, negros o de colores vivos.
Las bermudas grises, verdes almendra o beige se plisan en la parte trasera y se acompañan con largas camisetas sin mangas, con chalecos lucidos directamente sobre las camisetas, pero también con chaquetas tan urbanas como los zapatos.
© 2007 AFP