Los gatos son para quien acepte que quizás nunca podrá entenderlos. Para conocer a un gato se requiere contacto, cercanía y, sobre todo, sumisión. Karen Olsen Yu reconoce su entrega en
En total, 23 obras en acuarela, tinta, técnica mixta y cromoxilografía confiesan su admiración por los más misteriosos de entre los animales caseros.
El café La Musa Confusa se convierte en la zona de juegos para retratos de aquellos esquivos, juguetones o indescifrables seres. Ellos deciden cuándo y cómo, pero hasta el sábado 22 de setiembre se divierten a las paredes del café.
“Me llamó la atención empezar a pintarlos, dibujarlos y hacer relucir esas características”, relata Karen acerca del nacimiento de la serie dedicada a estos animales.
Sin embargo, su interés por el tema era anterior. “Siempre he tenido una relación muy estrecha con los animales; cuando ingresé a estudiar arte, me llamó mucho la atención su anatomía”, dice Olsen Yu, para quien el estudio de la animalística era la forma de poner en práctica el conocimiento de los cursos universitarios.
Su relación con los tres visitantes se profundizó conforme iba conociéndolos. Ahora, Karen es dueña de varios gatos, por lo que puede estudiar su anatomía con atención y paciencia.
“Mi intención es presentar a los animales como sujetos y no como objetos, como se los ve en la sociedad actual. Al ser los gatos más cercanos, me dediqué a ellos”, explica sobre el inicio de su serie.
Motivada por sus profesores, Karen Olsen Yu se dispuso a investigar la animalística en el arte y en las obras señeras de ilustradores como el británico Louis Wain (1860-1939). “Él tenía una obra grandísima sobre gatos que resultó ser una gran influencia”, recuerda Karen.
Con la cercanía se fueron rompiendo la elusividad y la reserva que la tradición asocia con los felinos caseros.
“Los gatos son muy diferentes. Recolecto fotografías que yo misma tomo, a veces cuando están dormidos; me siento y empiezo a dibujarlos. Dibujo hoy, y mañana encuentro cosas interesantes que no vi en el momento”, describe la artista del proceso de estudio.
Olsen explica: “La acuarela y la tinta son extraordinarios. Con ellas pueden lograrse efectos etéreos, como un misticismo que con otros materiales no se consigue hasta ese punto”. “La utilización del agua me gusta mucho, Me encanta que sean materiales que no contaminen, algo que para mí es muy importante”, declara.
La facilidad de hacer técnica mixta con estos materiales también le atrae. Muchas de las creaciones de
Olsen Yu aplica su técnica sobre madera y papel de acuarela . “Algunos tipos de madera absorben mucho el pigmento; entonces hay que observar si el color no baja mucho de tono. Es un material muy cálido, y las vetas de la madera enriquecen el diseño”, comenta.
No son los únicos materiales que Karen Olsen trabaja pues recientemente ha empezado a estudiar el grabado, presente mediante uno de los autorretratos de la muestra. Karen también se dedica a la encuadernación manual.
Por tanto, Olsen se aproxima a los felinos con cautela y cariño: “Las personas que tienen un gato en su hogar saben que posee una personalidad muy marcada: es innegable. Cuando me solicitan un retrato de un gato que no conozco, les pido que busquen fotografías y material que me hagan ver cómo es ese gato”.
Una vez con esas referencias, el dibujo es sencillo, casi intuitivo, precisa Karen. Los gatos de las acuarelas, los dibujos y el grabado de
“La gente supone a veces que los gatos son traicioneros, pero yo creo que pueden sentir amor. Siempre los veo buscar y oler personas, y jugar con las que los rodean”, defiende la artista. “Los gatos son curiosos; siempre aprenden del entorno en el que están”, dice.
Algo tienen de artistas los gatos. “Esa identificación lo hace a uno buscar más allá de lo gráfico: poner atención y escuchar”, añade Olsen.
Es un tema personal, después de todo. “Todos los animales me llaman la atención. Todo mi estilo de vida está basado en este lazo que tengo con ellos. Trato de hacer el mínimo daño a un animal. Según me dicen algunas personas, hago sacrificios con tal de no causarles perjuicios”, relata la creadora.
Aunque su obra continuará por otros caminos, la naturaleza permanecerá. “Siempre hay algo interesante en un animal. El ser humano es un animal, y a veces se nos olvida”, recuerda Karen Olsen Yu.