Moscú. El misterioso gas que usaron las fuerzas de seguridad rusas en la operación de rescate del teatro de Moscú se cobró otras dos víctimas y elevó hoy a 119 la cifra oficial de rehenes muertos.
Andréi Seltsovski, médico jefe del Departamento de Sanidad del Ayuntamiento de Moscú, declaró que dos rehenes que estaban hospitalizados fallecieron en las últimas 24 horas.
Los decesos se produjeron en los hospitales 7 y 13 de Moscú, dos de los centros médicos en que fueron ingresados los rehenes el pasado sábado después del asalto por fuerzas especiales de un teatro capturado tres días antes por un comando terrorista chechén.
Según las autoridades rusas, que hasta hoy no han facilitado una lista de víctimas, sólo dos de los 119 rehenes perecieron por heridas de bala, mientras que los demás murieron por asfixia.
El Gobierno ruso se ha negado a revelar la fórmula del gas que se empleo en la operación de rescate, que definió como una "sustancia anestésica general".
Varios medios informativos rusos han denunciado que el elevado número de muertes de inocentes se debió a que los médicos no fueron informados de la composición de gas, por lo que no pudieron auxiliar debidamente a los rehenes.
El ministro de Sanidad de Rusia, Yuri Shevchenko, salió hoy al paso de esas críticas al afirmar que no era necesario informar a los médicos de la fórmula del gas, porque estaban preparados para "cualquier desarrollo de los acontecimientos".
"Si se estaba frente al peligro de una explosión, se contemplaba la posibilidad de un incendio y, por lo tanto, que habría casos de asfixia", dijo Shevchenko a la prensa tras comparecer ante la Duma del Estado.
La organización internacional Human Rights Watch (HRW) acusó hoy a Rusia de "violación injustificable del derecho a la vida" y pidió investigar las "circunstancias" de la operación que resolvió la crisis de los rehenes y el gas utilizado.
HRW instó al Kremlin a crear una "comisión independiente" para investigar la ausencia de atención médica y otros puntos:
--"Identificar el gas" usado y si está o no permitido por la Convención de Armas Químicas, puesto que el Gobierno "ha rehusado clarificar" la fórmula de la sustancia.
--Las circunstancias "de todas las muertes" y "si algunas fueron ejecuciones extrajudiciales", tras informes de prensa e imágenes de TV que sugieren que algunos terroristas "estaban inconscientes cuando las fuerzas especiales les dispararon".
--La comisión también debería garantizar "autopsias adecuadas" de las víctimas "antes de que se pierda valiosa evidencia forense".
Vladímir Vasíliev, viceministro del Interior y miembro del gabinete de crisis que tomó la decisión de asaltar el teatro, se negó terminantemente a comentar el empleo de gas en la operación de rescate.
"Si alguien quiere conjeturar sobre esto, no le voy a quitar el pan", manifestó Vasíliev en alusión a las múltiples versiones aparecidas en la prensa sobre el gas utilizado.
En Berlín los médicos que trataron a los dos rehenes alemanes del asalto dijeron hoy que han hallado residuos del gas narcótico "Halothan" en la sangre y orina de una de las víctimas.
El Ayuntamiento de Moscú informó de que hacia las 10.00 hora local (07.00 GMT) de hoy habían sido dados de alta 434 rehenes y que otros 230 permanecían hospitalizados, quince de ellos en estado grave.
Un portavoz del Departamento de Sanidad del Aayuntamiento admitió que son frecuentes los casos de personas que habían sido dadas de alta y que nuevamente requieren atención médica.
"Los recibimos a todos y les prestamos la asistencia necesaria", indicó a la agencia Interfax.
El líder del partido liberal Unión de Fuerzas de Derechas (UFD), Borís Nemtsov, se lamentó hoy del rechazo en la Duma a su iniciativa de crear una comisión parlamentaria para investigar la crisis de los rehenes en el teatro Dubrovka de Moscú.
"La UFD valora altamente la actuación de los servicios de seguridad en el rescate de los rehenes, pero hay preguntas respecto a cómo un gran número de terroristas armados llegaron al centro de Moscú y a los aspectos humanitarios del rescate", señaló Nemtsov.
El diputado liberal manifestó su preocupación por las presiones que sufren los medios informativos en Rusia con el pretexto de que hay que incrementar la lucha contra el terrorismo.
"El mayor terror es la mentira", recalcó Nemtsov, quien se pronunció categóricamente contra la implantación de la censura en el país.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.