Madrid, 23 oct (EFE).- El juez español Baltasar Garzón ordenó hoy el ingreso en prisión incondicional de 17 de los 18 presuntos miembros del grupo terrorista islamista desarticulado esta semana por la Policía cuando preparaba un atentado suicida contra la sede de la Audiencia Nacional, en Madrid, informaron fuentes jurídicas.
Los detenidos formaban parte de una organización autodenominada "Mártires por Marruecos", compuesta por islamistas de Argelia, Marruecos, Mauritania y Afganistán, que pretendía lanzar un camión-bomba, cargado con 500 kilos de explosivos, contra el edificio de la Audiencia Nacional, en pleno centro de Madrid.
Según las fuentes, el magistrado decidió, asimismo, prorrogar la situación de detención judicial del decimoctavo apresado, el argelino Smail Latrech, a la espera de practicar las pertinentes diligencias.
A principios de esta semana, Garzón ordenó la detención de ocho presuntos terroristas en diversos puntos de España y el aislamiento de diez presos repartidos por varias cárceles del país, cumpliendo penas por delitos comunes o por terrorismo, por su supuesta relación con esta célula. Todos ellos fueron interrogados por el juez en las últimas horas.
El grupo estaba liderado presuntamente por el argelino Mohamed Achraf, detenido en Suiza desde hace un mes por estancia ilegal. El Gobierno español pidió el viernes la extradición de Achraf a las autoridades suizas.
Garzón es uno de los jueces de instrucción de la Audiencia Nacional, alto tribunal encargado de investigar y juzgar delitos de gran transcendencia penal como el terrorismo y el narcotráfico.
En el auto judicial en el que notifica las órdenes de prisión, Garzón desvela que Achraf había dado ya la orden de atentar contra la Audiencia y había llegado a decir que "no importaba el costo, pero que la acción se debía hacer con urgencia".
Entre los ocho detenidos se encuentran el argelino Djamel Merabet, apresado en Málaga (sur de España), y el español Mouad Douas, capturado en Madrid.
Estos dos formaban parte presuntamente del núcleo central de la organización, que tenía a Achraf como "emir" y que fue constituida cuando éste estuvo preso en España entre 1999 y 2002.
Según Garzón, el atentado iba a ser una acción suicida en la que participarían cuatro personas, incluido el propio Achraf, que se había encargado personalmente de vigilar la Audiencia Nacional.
El objetivo de esta acción, según el auto, era "acabar con la vida" de jueces, funcionarios y público en general y destruir los archivos judiciales sobre islamistas detenidos en España.
La adquisición de los explosivos fue encargada por Achraf al mauritano Kamara Birahima Diadie, encarcelado en la prisión almeriense de El Acebuche, en el sur de España, a través de un español de etnia gitana del que sólo se sabe su nombre de pila, Antonio, y que se dedica al tráfico de armas y explosivos.
Según Garzón, Achraf había iniciado los contactos, por medio de una dirección de correo electrónico, con un palestino llamado Salim, especialista en electrónica y al parecer residente en Suiza para que "se encargara de preparar el mecanismo que hiciera estallar el camión-bomba".
Achraf, a cuyo cargo corría la financiación del atentado, "tenía decidido ser uno de los mártires" junto con uno de sus "más fieles seguidores", Djamel Merabet, Mokhatar Siah, ya detenido, y "un tal Abdelouahab" aún sin identificar.
El juez indica que la Policía tuvo conocimiento en noviembre de 2003 de la existencia de este grupo terrorista, que se había estructurado a lo largo de los dos años anteriores aprovechando la coincidencia de internos islamistas en las prisiones, especialmente en la de Topas (Salamanca, centro).
En la labor de captación de presos participaban tres reclusos, Abdelkrim Bensmail, Mohamed Amine Akli y Bachir Belhakem, condenados en 2001 por pertenencia al Grupo Islámico Armado (GIA) argelino junto al supuesto responsable del 11-M, Allekema Lamari, quien se suicidó en Leganés el pasado 3 de abril junto a otros seis de los autores de la masacre de Madrid.
Además, Bensmail mantuvo contacto con tres de los condenados en Estados Unidos por el atentado contra el World Trade Center cometido en 1993.
Cinco de los integrantes de la célula se encuentran huidos, entre ellos Abdellah Hawari, fugado desde febrero de 2003 mientras disfrutaba de un permiso carcelario y que, según Garzón, es el hombre de confianza de Achraf.
También se encuentran en paradero desconocido Mohamed Hamid, Sade Asde, Rachid Mohamed Mohamed y Mohamed Boukiri.
Garzón ordenó la busca y captura de estos cuatro y del cuarto futuro suicida, "Abdelouahab", así como la de Salah Ghoulam, uno de los contactos de Achraf en Bélgica y que estaba encargado de recaudar fondos para el GIA.
Mokhatar Siah, uno de los futuros suicidas, tenía cintas en las que aparecen Osama bin Laden y otros miembros de Al Qaida incitando a la Yihad (Guerra Santa). EFE
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