Los 432 estudiantes que participaron en la XVII Feria Científica Nacional, efectuada recientemente en la Universidad de Costa Rica, demostraron que muchas veces la juventud y la inteligencia van de la mano.
Entre muchos proyectos valiosos, el jurado concedió premios en varias categorías: ciencias sociales, bioquímica, botánica, química, ciencias de la tierra y el espacio, ciencias ambientales, ciencias de la salud, microbiología, matemática, física, zoología y computación.
En el nivel de secundaria hubo premios para proyectos sobre contaminación del aire, clonación, elaboración de insecticidas naturales, tratamiento de aguas, manejo de desechos, desarrollo de software, obtención de desparasitantes, y otros.
Proyectos ambiciosos
Quizás los premios más importantes fueron el del mejor proyecto general de secundaria y el premio a la innovación científica de secundaria, ambos patrocinados por Intel.
El primero de estos premios fue para el proyecto Identificación del posible agente causal primario involucrado en la formación de agallas en plantas de yuca . Las agallas son una especie de cicatrices que se forman por la picadura de ciertos insectos al depositar sus huevos.
Este proyecto fue desarrollado por un equipo de estudiantes del Colegio Científico Costarricense de San Carlos, quienes recibieron una beca de ¢200.000.
El premio a la innovación científica fue para el proyecto Recuperación del estireno, a partir de desechos de poliestireno , desarrollado por Giannina Tedesco Vergara, María del Rocío Romero Corella y Mariela Campos Sánchez, de la Academia Teocali de Liberia, Guanacaste. Ellas tendrán derecho a participar en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería, que se llevará a cabo en Óregon, Estados Unidos, el año próximo.
El proyecto consistió en disolver plásticos, estereofón y otros productos derivados del estireno, con un solvente natural, no tóxico ni contaminante.
"Por medio de destilación, separamos los componentes: estireno y el solvente natural. Entonces, obtenemos de nuevo el estireno, que es la materia prima del poliestireno, el cual se puede volver a ciclar para hacer plásticos, barnices hasta el mismo poliestireno expandido o estereofón", detalló Tedesco.
El proyecto tiene un beneficio ambiental y permite ahorrar cerca de ¢72 millones, que es lo que gastan las empresas productoras de poliestireno por importar el estireno.