Santiago de Compostela (España), 8 ago (EFE).- La región de Galicia, en el noroeste de España, es hoy pasto de las llamas, con más de un centenar de incendios forestales, muchos de ellos provocados y de los que cerca de 70 están activos.
Aunque las cifras varían de hora en hora por causas medioambientales como el viento y la humedad, se registran 67 fuegos activos y 42 controlados en todas las provincias gallegas, de las que las más afectadas son las de Pontevedra y La Coruña, informaron a Efe fuentes oficiales de Galicia.
Mientras tanto, en la provincia de Orense un incendio en la localidad de Amoeiro amenaza con llegar a los núcleos de población.
En la última semana han ardido en Galicia unas 5.000 hectáreas y se han producido tres muertos, por lo que en total en lo que va de año unas 18.500 hectáreas se han quemado en esta región.
Según el responsable de Medio Rural del Gobierno autónomo gallego, Alfredo Suárez Canal, la situación originada por los incendios forestales es "preocupante" y "compleja", pero se está estabilizando gracias al importante contingente de medios materiales y personales destinados a apagarlos.
Muchos de los fuegos son intencionados, lo que ha llevado a la detención en los últimos días en esta región de cinco personas como sospechosas de haberlos provocado, una de las cuales ha ingresado en prisión acusada de un delito de incendio.
Dos de los arrestos se practicaron en las últimas horas, mientras que de los otros detenidos un joven fue puesto en libertad tras prestar declaración en dependencias policiales por su supuesta relación con los fuegos en el municipio pontevedrés de Cerdedo.
En Cerdedo fallecieron el pasado viernes carbonizadas dos mujeres al quedar atrapadas en una carretera donde se produjo un incendio, después de sufrir un accidente, y el domingo murió un hombre víctima de las llamas en una vivienda de la vecina localidad de Campo Lameiro.
Estos arrestos coinciden con el refuerzo de la vigilancia y de las pesquisas sobre la proliferación de fuegos y, al respecto, la Guardia Civil (policía rural y de fronteras) anunció que incrementará la investigación con más de un centenar de agentes de unidades especializadas.
Hoy un hidroavión con dos operarios a bordo que participaba en las labores de extinción cayó al mar cerca de la playa de Raxó, en el municipio de Poio (Pontevedra), sin que se produjeran daños personales.
Aunque Galicia es la región española que más sufre los efectos del fuego, otras comunidades autónomas también padecen esta situación.
La ministra española de Medio Ambiente, Cristina Narbona, advirtió de que el riesgo de incendios en Galicia, Cataluña, las mediterráneas Islas Baleares y en el sur de España es hoy "extremo" e hizo un llamamiento a los ciudadanos para que denuncien a los autores y eviten así que estos hechos queden impunes.
Aunque Cataluña ha sido estos días la región más afectada por los incendios después de Galicia, en concreto la comarca del Alto Ampurdán (provincia de Gerona), las llamas dieron hoy una tregua a los bomberos, que han conseguido extinguir o controlar los fuegos que aún ardían ayer.
Desde el pasado jueves se declararon ocho fuegos en el Alto Ampurdán, que arrasaron más de 2.000 hectáreas de bosques, matojos y cultivos.
Al menos uno de esos incendios, el de Ventalló, que calcinó más de mil hectáreas, fue intencionado, según fuentes oficiales catalanas.
Además, algunos testigos aseguran haber visto, al menos en dos zonas distintas, a un mismo vehículo emprender la marcha poco después de declararse dos fuegos en el Alto Ampurdán, lo que hace sospechar que las llamas no se debieron a causas naturales.
En la región española de Castilla y León un incendio forestal fue declarado hoy de nivel 2 de riesgo, en una escala de 0 a 3, por su cercanía a la localidad de Valle de Finolledo, en la comarca del Bierzo (provincia de León), y porque ha obligado a cortar una carretera.
En El Bierzo, dos personas han sido detenidas por su supuesta implicación en sendos incendios localizados en pasadas jornadas en esta comarca. EFE
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