Evian (Francia), 1 jun (EFE).- Los líderes del G8 revisaron hoy con los presidentes de los países que pilotan la Nueva Alianza del Desarrollo de Africa (NEPAD) el primer año de aplicación del plan de acción del grupo de siete países más ricos y Rusia para el continente africano.
"Estamos satisfechos con los progresos realizados desde el año pasado", señaló en conferencia de prensa el presidente nigeriano, Olusegun Obasanjo, que asistió junto a sus colegas de Argelia, Egipto, Senegal y Sudáfrica a una reunión previa a la cumbre del G8 de Evian (este de Francia).
Obasanjo destacó la buena acogida, por parte de los miembros del NEPAD, del aumento de la ayuda al desarrollo por parte de algunos de los países del G8 (citó a Canadá y al Reino Unido), y comentó que la propuesta francesa sobre la protección de la agricultura africana constituye "un buen principio".
Aludía así a la iniciativa lanzada por el presidente francés, Jacques Chirac, en febrero para el establecimiento de una moratoria a las "ayudas a las exportaciones agrícolas desestabilizadoras" y para dar un "trato preferencial" para los productos agrícolas africanos, partiendo de la base de que una liberalización universal y multilateral es "contraria a los intereses de Africa".
Obasanjo indicó que la aprobación, por parte de Estados Unidos, de una partida de 15.000 millones de dólares para la lucha contra el sida en los próximos cinco años es una aportación "significativa".
Tras recordar que de esa suma 1.000 millones de dólares se destinarán al Fondo Mundial, señaló que el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi ha dado a entender que la Unión Europea podría hacer una contribución a la misma altura.
El presidente senegalés, Abdoulaye Wade, se distanció de la versión optimista ofrecida por Obasanjo, y señaló que si los logros del NEPAD algunos los consideran decepcionantes, hay que tener en cuenta que los países africanos "hacemos lo que podemos" y que "no hemos dicho que podemos hacerlo todo".
"Hemos encontrado el mundo tal y como es", con un continente africano que ha pasado "tres siglos de esclavitud", el colonialismo, unas relaciones comerciales de dependencia y una situación en la que los países desarrollados "dirigían el mundo sin consultar", dijo Wade.
Frente a esa realidad, argumentó, "hemos conseguido hacernos escuchar" y "hacer ceder" a los países ricos en "algunos puntos".
Manifestó su apoyo a los que protestan en los países ricos contra la situación en Africa -no contra los que provocan disturbios-, pero señaló que éstos no les pueden pedir responsabilidades a los dirigentes africanos de una situación que no han creado ellos, sino las relaciones con el mundo desarrollado.
Obasanjo defendió el NEPAD porque es una iniciativa diseñada por los africanos en función de sus necesidades y que ellos deben poner en práctica.
Preguntado sobre la estimación en unos 64.000 millones de dólares para el cumplimiento de todos los objetivos del NEPAD, el presidente nigeriano precisó que no es lo que piden los países africanos, sino un cálculo en el que habría diversas partidas.
En esas partidas estarían, explicó, las aportaciones de ayuda al desarrollo, pero también lo que se derivaría de flujos los comerciales y de inversiones o la reducción de la deuda.
Obasanjo subrayó que uno de los principales puntos del plan de acción del G8 era la creación de una fuerza de interposición africana porque "una de las condiciones previas para el desarrollo es la ausencia de conflictos".
El presidente francés, Jacques Chirac, que ejerce de anfitrión en Evian, subrayó su apoyo al mantenimiento de los representantes de los líderes del G8 para Africa, postura en la que coincide con el primer ministro británico, Tony Blair. EFE
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