Londres . Las compañías Glaxo Wellcome y SmithKline Beecham anunciaron hoy, lunes, un acuerdo para formar el nuevo grupo Glaxo SmithKline, la mayor farmacéutica del mundo y el conglomerado empresarial mayor del Reino Unido.
El nuevo grupo está valorado en 114.000 millones de libras (unos 182.000 millones de dólares).
Glaxo SmithKline estará encabezado por Jean Pierre Garnier, actual "número dos" en SmithKline, que se ocupará el puesto de director ejecutivo, mientras que la máxima autoridad en Glaxo, sir Richard Skies, tendrá el cargo de presidente no ejecutivo.
Aunque la sede del nuevo gigante farmacéutico estará en Londres, su base de operaciones quedará en Estados Unidos, probablemente en Nueva Jersey, y cotizará en Bolsa a ambos lados del Atlántico.
Se espera que la fusión, una de las más espectaculares en un sector en el que se han registrado abundantes operaciones de este tipo en los últimos años, se complete este verano, sin que parezca probable que las autoridades reguladoras vayan a presentar objeciones.
Las dos empresas, que emplean conjuntamente a 105.000 personas en todo el mundo, han reconocido que la operación causará la pérdida de puestos de trabajo, que los sindicatos calculan en 15.000 empleados.
La noticia de la fusión, no obstante, ha sido acogida con frialdad entre los inversores y la cotización de ambas farmacéuticas registraba a media mañana fuertes descensos: Glaxo alcanzaba una caída de 70 peniques para quedar en 1.748 peniques, mientras que SmithKline se situaba en 788 peniques, 59 menos que en la jornada anterior.
Los accionistas de Glaxo controlarán un 58,75 por ciento del nuevo grupo, mientras que los inversores de SmithKline contarán con un 41,25 por ciento.
Ambas empresas confían en ahorrar con la fusión unos mil millones de libras (unos 1.600 millones de dólares) anuales antes de impuestos, además de 250 millones de libras (unos 400 millones de dólares) en ahorros resultantes de la fusión de sus proyectos de investigación.
La nueva compañía contará con unas ventas de 17.000 millones de libras (unos 27.000 millones de dólares) y un presupuesto anual de investigación y desarrollo de 2.400 millones de libras (3.840 millones de dólares).
Glaxo SmithKline contará con un abanico de medicinas entre las más vendidas en todo el mundo, incluidos remedios contra el asma o la diabetes, y un porcentaje del mercado mundial del 7,4 por ciento.
La historia de la fusión entre ambas empresas viene de largo y ya hace dos años se intentó una operación similar, que fracasó finalmente debido, al parecer, a la falta de entendimiento personal entre Skyes y su colega de SmithKline, Jan Leschly.
Leschly ha anunciado su retirada el próximo mes de abril para dejar paso a su "número dos", Jean Pierre Garnier, lo que avivó en las últimas semanas los rumores sobre un acuerdo entre ambas compañías.
El anuncio de fusión, no obstante, pilló por sorpresa a la "City" londinense, donde se creía que las conversaciones se hallaban tan sólo en estado incipiente.
La alianza entre los dos gigantes farmacéuticos dará sin duda pie a nuevas fusiones dentro del sector, donde ya el pasado viernes se anunciaron conversaciones entre Warner Lambert y Pfizer, fabricante del medicamento contra la impotencia "Viagra".
Warner Lambert y Pfizer cuentan con un porcentaje combinado del mercado de medicamentos del 6,3 por ciento, pero el mayor productor de fármacos del mundo -al menos hasta que se consoliden las fusiones respectivas- es Merck, con una cuota de mercado del 4,2 por ciento.
La tendencia a la consolidación del sector no es reciente y ya en 1998 otra de las grandes farmacéuticas británicas, Zeneca, anunció su fusión con la sueca Astra.
En el resto de Europa se han registrado otras alianzas, como la de la sueca Pharmacia, fundida con la estadounidense Upjohn, que ha absorbido Monsanto, productora de semillas modificadas genéticamente pero también fabricante de medicamentos, en una operación valorada en 32.000 millones de dólares.
Las empresas químicas Hoechst y Rhone Poulenc han anunciado también una fusión de sus departamentos farmacéuticos para crear el grupo Aventis.
Tanto Glaxo Wellcome como SmithKline Beecham son a su vez el resultado de fusiones.
Glaxo Wellcome se creó en 1995 en lo que entonces constituyó la mayor fusión de la historia empresarial británica, valorada en 9.000 millones de libras (14.400 millones de dólares).
Por su parte, SmithKline Beecham es el resultado de una fusión entre una empresa estadounidense con Beecham, una de las farmacéuticas británicas más antiguas, en 1989.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.