Berlín, 26 jun (EFE).- La Fundación Alexander von Humboldt celebró hoy su cincuentenario en un acto solemne en la Universidad de las Artes de Berlín en el que se recordaron las cinco décadas en las que la institución ha estado tejiendo desde Alemania una red científica que abarca prácticamente todo el mundo.
Cerca de 23.000 becarios de 130 países, y entre ellos 34 Premios Nobel de diversas disciplinas científicas, han sido apoyados con becas por la Fundación Humboldt desde 1953.
Entre los becarios actuales hay mexicanos, como el físico José Luis Mateos, argentinos, como la romanista Gloria Chicote, españoles, como la química valenciana Ana Gaspar, o cubanos, como la botánica Rosa Rankin Rodriguez.
"El principio fundamental de la Fundación Alexander von Humboldt sigue siendo el mismo: apoyar a científicos alemanes que estén dispuestos a trabajar en el extranjero y a científicos extranjeros que quieran trabajar en Alemania", dijo hoy, durante las celebraciones, el presidente de la institución, Wolfgang Frühwald.
"Una vez elegido, un becario puede saber que pertenece a la élite cientítifica mundial", dijo Frühwald, poco antes del acto solemne, en una conferencia de prensa.
La celebración del cincuentenario, según lo admitió el propio Frühwald, es un tanto arbitraria pues a la fundación se le podría dar una edad más larga debido a dos intentos de crearla que no prosperaron en el siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX.
Primero, los amigos de Alexander von Humboldt crearon una fundación tras la muerte del científico alemán con el propósito de hacerle un monumento que , según explicó Frühwald, "no debía estar hecho de mármol sino de espíritu".
Esa fundación dejó de existir tras la I Guerra Mundial pues sus fondos fueron aniquilados por la inflación pero en 1925 se intentó volver a establecerla, iniciativa frustrada por los nazis al llegar estos al poder en 1933.
Sólo en 1953, por iniciativa del Premio Nobel de Física Werner Heissenberg, se logró darle vida duradera a la Fundación Humboldt con el propósito de avivar el intercambio científico entre Alemania y el resto del mundo.
La viceministra de Asuntos Exteriores, Kerstin Müller, una de los oradores del acto de hoy, destacó que ese intercambio científico también era una contribución para la paz.
Los proyectos en los que trabajan los becarios, normalmente ya doctorados y menores de cuarenta años, son diversos y van desde la investigación de la literatura tradicional argentina, aprovechando fondos que se encuentran en Alemania, que adelanta Gloria Chicote hasta la elaboración de una flora cubana por parte de Rosa Rankín, en colaboración con el Jardín Botánico de Berlín.EFE
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