El pan nuestro de cada día: fresquito, higiénicamente empacado, puntualmente cada mañana en la puerta de su casa. A las 5 a. m., cuando apenas amanece, el canto de un gallo es sustituido por el ruido del vehículo del panadero que reparte este alimento indispensable en la dieta costarricense.

No es nada novedoso, solo que ahora ha sido retomada por las panificadoras más grandes del país como parte de su arsenal para abrirse campo en el mercado local, en medio de una dura competencia.
Atención las 24 horas, diversificación de productos en las panaderías, servicio a domicilio y un mayor acercamiento a las comunidades son parte de las estrategias que impulsan las panaderías nacionales para abarcar una mayor cantidad de público con un mejor servicio.
Jaime Durán, dueño de diez Panaderías Durán, reconoció que la competencia en el negocio del pan se ha incrementado en la última década. Esto se ha dado, especialmente, por la incursión de compañías panificadoras, tanto nacionales como extranjeras, con mayor infraestructura e inversión.
En algunos cantones, como Goicoechea, Moravia, Tibás y Desamparados, se observa un crecimiento en el número de panaderías, en especial de marcas como Musmanni, Durán y La Selecta.
Según Durán, todo ello en aras esto de estar más cerca del cliente y ofrecerle un mejor servicio, con el fin de incentivar la preferencia por su marca.
De allí que su empresa decidió abrir más de 20 sucursales en el área metropolitana con atención las 24 horas del día y así satisfacer la demandas del público que trabaja en las noches, los taxistas, etc.
Nuevas opciones
El ritmo acelerado de la vida moderna y las exigencias de los consumidores costarricenses fueron las razones que necesitó la Corporación Musmanni Internacional para implementar el servicio a domicilio como una nueva opción para su clientela.
Tal opción no es novedosa en el mercado nacional, pues tradicionalmente los pequeños panaderos venden sus productos casa por casa durante la mañana.
Actualmente, sólo seis de las franquicias de Musmanni brindan el servicio a domicilio: San Vicente de Moravia, San Juan y La Florida de Tibás, Heredia, Alajuela y barrio Pilar, Guadalupe. Según Roxana Pacheco, gerente de mercadeo de esa compañía, se espera ampliar el servicio, pero para ello todas las sucursales deben cumplir con los estándares de calidad exigidos.
Pacheco aseguró que el fin de esta nueva opción no es la gran competencia entre panaderías, sino competir con el pan cuadrado y sustitutos del pan (entre ellos, los cereales).
Según Marcial Chaverri, administrador de Musmanni La Florida, el cliente de este servicio cuenta con calidad y frescura, la certeza de quién hace el pan, una forma higiénica de dejarlo frente a las puertas de las casas y la regularidad de la entrega.
Pan descubierto, sin papel ni bolsa, en una reja o muro; manipuleo del producto con las manos descubiertas y la incertidumbre de la procedencia del bien son las objeciones que formularon doña Ligia (prefirió no mencionar su apellido) y otra vecina, quien no quiso identificarse, a los panaderos que tradicionalmente les dejaban el pan.
Florino Villalobos reparte las famosas "piñas" de pan (conjunto de 10 bollitos) todas las mañanas, desde hace más de diez años. El, al igual que otros panaderos locales, dejan el producto en la reja o encima del muro si sus clientes no les dejan alguna bolsa en la cual depositar el artículo.
"Casi todos dejan bolsa afuera y así yo me ahorro eso. También algunas personas salen a recogerlo", aseguró Villalobos, quien compra el producto en la Panadería Tibás.
Para él, la competencia más grande no es la Panadería Musmanni, sino los lecheros que al vender el líquido también ofrecen pan. "Esto es frecuentísimo y ha hecho que venda menos baguette", detalló.
Mercado cambiante
El mercado del pan en Costa Rica ha cambiado durante los últimos años debido al movimiento comercial propiciado por la introducción de grandes compañías panificadoras nacionales y extranjeras.
Esas empresas absorbieron los negocios pequeños y obligaron a las sobrevivientes a pensar en nuevas formas de vender pan, comentó Durán.
Por esa razón, las panaderías planearon ampliar su proyección con una mayor cantidad de negocios en diferentes partes para al consumidor en sus comunidades.
Un ejemplo de esta ofensiva lo muestra la Corporación Musmanni, que ha otorgado más de 45 franquicias, y la Durán -que cuenta con 20 subsidiarias- está por abrir cuatro puntos de venta en barrio Iglesias Flores y Sagrada Familia (San José), Guadalupe y en el cantón de Alajuelita.
Empresas como La Selecta y Villalobos tratan de ofrecer un servicio completo desde su panadería, a través de la venta de otros productos que pueden acompañar el pan: leche, jugo de naranja, embutidos, jaleas, quesos y café. Este sistema también lo utilizan Italpan, Musmanni y Durán.
Además, los comercios del pan no han olvidado la repostería como galletas, pasteles de carne, orejas, "gatos", queque, prusianos, quesadillas, pañuelos y costillas, entre otras.
Las panaderías en su esfuerzo de incentivar el consumo del pan también han pedido a las empresas distribuidoras de harina eliminar el bromato de potasio (cuyo uso en los panes podría generar cáncer gástrico) y así evitar cualquier riesgo, según explicó Alejandro Rivas, de la Fábrica de Harinas de Centro América (FHACASA).
Mientras las compañías más adineradas se aferran a campañas publicitarias muy ambiciosas, que pregonan las ventajas que ellos ven en su producto, otros abren toda la noche en espera de clientes, algunos esperan su clientela de toda la vida y los últimos se levantan de madrugada a pregonar su producto... Hay que seducir al consumidor.
Precio de cada día
Existe una gran variedad de panaderías, aunque los precios son bastante parecidos entre una y otra.
Empresa - Baguette - Bollo con queso - Trenza dulce
Musmanni ¢ 90 ¢ 115 ¢ 130
La Selecta ¢ 95 -- ¢ 185
La Española ¢ 80 ¢ 120 ¢ 110
Florino Villalobos* ¢ 74 -- ¢ 100
* Este es el nombre de uno de los vendedores de pan casa por casa.