Para no transformarse en una gran "fiesta publicitaria", el Festival de Cannes, acontecimiento cinematográfico mundial, decidió establecer en su edición 2000 (del 10 al 21 de mayo próximo) "un perímetro protegido" a lo largo de la Croisette, la célebre avenida costanera de la ciudad.
El año pasado, estrellas del deporte, como Ronaldo, y modelos, como Kate Moss, eclipsaron a las estrellas de la pantalla en las escaleras del Palacio del Festival.
Pero la gota que hizo que el vaso desbordara fue el anuncio de que una marca de lencería estadounidense contaba organizar el 18 de mayo próximo un fashion show con 20 top-models y un concurso que tendría como premio una estadía en Cannes.
Tratando de evitar esa deriva publicitaria que ha venido intensificándose año tras año, así como las "operaciones parasitarias", el presidente del festival, Pierre Viot, y el delegado general, Gilles Jacob, se reunieron con el alcalde de la ciudad, Maurice Delauney, para estudiar las medidas a tomar.
"Decidieron establecer un perímetro protegido en los alrededores del Palacio y a lo largo de la Croisette, a fin de establecer un estricto control de las operaciones parasitarias sin relación alguna con el cine", se indicó un comunicado de prensa.
Ese "perímetro protegido" será de aproximadamente 1,5 km, precisó Viot a AFP. "Una ordenanza del alcalde somete a autorización municipal todas las manifestaciones en las playas, los desfiles, los acontecimientos que susciten reunión de público, así como las publicidades", agregó.
El Festival de Cannes no tiene nada contra las "starlettes" y aspirantes a modelos, asociadas al folclor canés desde sus orígenes, pero quiere evitar las operaciones "que desnaturalizan los lugares y afectan" su imagen y la de la ciudad.