COMO TODOS LOS diciembres, la calle 9 se multiplica. Con la llegada del VI Festival de Arte al Aire Libre, la conocida vía de San Pedro sufre una de sus esperadas transformaciones: más de 80 artistas la convierten en su casa.
El cambio de domicilio dura apenas dos días, suficientes para que la actividad se convierta en una fiesta visitada por miles de personas. Óleos, acuarelas, grabados, dibujos, esculturas y collages-terminados o sin terminar- acaparan toda la atención.
Bajo hileras de toldos, el inmenso grupo de artistas exhibe y vende sus trabajos, pero no se limitan a esperar: muchos de ellos se dedican a trabajar allí mismo, mientras el público se convierte en testigo y cómplice de todo lo que sucede.
El festival, que ya llegó a su sexta edición, es el único de esta naturaleza que existe en el país, en el cual los artistas llegan a rebajar sus trabajos hasta en un 50%, con tal de apoyar el proyecto de arte callejero. Para Ulises Castillo, dueño de la galería que promueve el encuentro, este podría considerarse la mayor exhibición de arte que se hace en Costa Rica, con más de 1.500 obras en exhibición.
"Este festival se diferencia de las exhibiciones tradicionales porque es como una fiesta plástica al aire libre. Como es de día, el ambiente es totalmente diferente", explica Castillo, quien este año espera recibir a 10.000 visitantes, después de los 5.000 del año anterior.
100 metros llanos
La fama también participa en diferentes dosis. Artistas conocidos y desconocidos exhiben su trabajo por igual; incluso, algunos de ellos preparan su muestra con meses de antelación. Para Castillo, el nivel es muy alto y no desmerece en nada a las exposiciones en salas tradicionales. "La obra expuesta no es menos valiosa que lo que se expone en las galerías", señala Castillo. "En este festival, la mayor parte de la concurrencia son personas que no van a galerías, pero que han aprendido a apreciar el trabajo de los artistas".
En cuanto a ellos, cada vez son más los que se presentan y los que se interesan. Algunos habituales son Felo García, Rodolfo Stanley y Leda Astorga, pero la lista es larga y aumenta, lo cual sólo favorece a la comunidad, pues entre todos pagan los gastos. "No tenemos patrocinadores pues ni siquiera me he ocupado de buscarlos. Hasta ahora, la actividad la pagamos entre todos", apunta Ulises Castillo.
Otro rasgo curioso del festival es que, además de ofrecer creaciones en casi todas las técnicas plásticas, también reúne a artistas costarricenses y extranjeros, aumentando la diversidad de la oferta. El escultor venezolano Ángel Lara, uno de los artistas participantes, se llevará sus herramientas a la calle para dar forma a una de sus esculturas en piedra. Como él habrá varios.
Con los años, el Festival de Arte al Aire Libre se ha convertido en un acontecimiento esperado por pintores y compradores y aceptado por los vecinos. Tanto es así que, este año, serán ellos mismos quienes ofrezcan el otro menú de la cuadra: cafecitos, carne asada y sandwiches para el que tenga gusto.