Una vez que usted está en la playa nada importa más que la deliciosa sensación del sol sobre su piel. Sin embargo, con el pasar de las horas esa "caricia" se transforma en la peor agresión para su cuerpo: una quemadura solar.
Las quemaduras solares son un riesgo latente en los viajes a la playa, o al campo, durante el verano.
Mucho se ha dicho sobre cómo prevenirlas usar siempre bloqueador solar y no exponerse al sol entre las 10 a. m. y 3 p. m., pero ¿qué hacer cuando el "incendio" ya está sobre la piel?
Eduardo Arias, dermatólogo del Hospital San Juan de Dios, explicó que esas lesiones son la reacción visible de la piel frente a la exposición a la radiación ultravioleta rayos invisibles que forman parte de la luz solar.
Generalmente se trata de quemaduras de primer grado la piel se enrojece y de segundo grado se forman ampollas.
"Las quemaduras solares se caracterizan por un enrojecimiento muy marcado de la piel, inflamación e, incluso, una sensación general de debilidad. Como afectan el tejido nervioso de la piel arden mucho y provocan incomodidad con cualquier roce", según lo explicó el especialista.
Por lo general, una quemadura sana por completo en unas dos semanas, sin embargo, si usted insiste en broncearse sin la suficiente protección, estará exponiendo su piel a un envejecimiento prematuro, machas solares y hasta cáncer.
Arias señaló que, bajo el sol, la peor parte la llevan las personas con piel muy blanca y los niños, pues su piel es mucho más sensible.
Ni frío, ni caliente
La primera recomendación para atender las quemaduras solares es introducir la zona afectada en agua a temperatura ambiente agua del tubo , nunca más fría (vea recuadro).
"En el momento en que uno se quema hay un aumento abrupto de la temperatura del cuerpo y resulta indispensable bajar la temperatura pero en forma gradual. Por eso no se aconseja usar hielo, ni agua fría, solo agua a temperatura ambiente", explicó la cruzrojista Gina Salazar, quien brinda cursos sobre atención de emergencias en la sede central de la Cruz Roja de San José.
Agregó que es fundamental mantener los poros abiertos para evitar complicaciones, como puede ser una infección. "Aunque el ardor sea irresistible, no hay que aplicarse cremas de manos, leche magnesia o cualquier otro producto de ese tipo que no deja ërespirarí la piel", dijo.
Salazar recomendó usar ungüentos a base de sulfadiacina de plata para aliviar el ardor y no tocar las ampollas, cuando aparezcan, pues ese es el proceso natural de la piel para regenerar la zona afectada. "Si se revienta la ampolla crece el riesgo de sufrir una infección porque se expone al ambiente la lesión", comentó la cruzrojista.
En caso de que las ampollas se rompan, neceario mantenerlas limpias y secas.
Tenga muy presente que las quemaduras por el sol suelen curarse por sí solas en un par de semanas. No obstante, según la gravedad y localización de la quemadura usted debe consultar con su médico.