
Hasta hace unos años, Freddy Vargas vendía fresas a la orilla de la calle que lleva a los turistas hacia el volcán Poás. Hoy, este joven de apenas 25 años, hijo de una humilde familia de la zona, sigue vendiendo esta deliciosa fruta en todas las variedades imaginables de postres, pero en un restaurante propio.
El local se llama Fredo Fresas y está a pocos metros del centro de Fraijanes, en Alajuela. Para ser exactos, 150 metros al norte del cementerio de esa localidad.
Lo que distingue a Fredo Fresas son los postres. Hay tres leches relleno de fresas, cheesecake de fresas, fresas con crema, fresas envueltas en chocolate y batidos. ¡sí, de fresas!
Pero los comensales también pueden disfrutar de todos los platillos tradicionales de la zona, justo al lado de la cocina típica que Freddy -a quien todos conocen en Poás como Fredo , de ahí el nombre del restaurante- instaló en uno de los salones.
El servicio es rápido y amable, y el precio, muy cómodo para el bolsillo. Por eso, no lo dude y dese una vuelta.