"Después de una ruptura sentimental tras una relación de tres años estuve muy mal, al borde de la depresión, y decidí que tenía que buscar a Dios y levantarme. Hice un alto en el camino y ahora voy a reuniones de estudio bíblico, estoy en un período de tranquilidad, de paz interior, de buscarme a mí mismo".
"La vida me ha enseñado a ser sensible, aunque sé que proyecto una forma de ser como muy dura. Soy un típico escorpión, no soy de tintas medias: o me entrego apasionadamente, o todo lo contario".
"De mis primeros días en televisión a ahora, el cambio es radical. Ahora me preocupo por lo que está pasando detrás del noticiario… y me despreocupo de la cámara, para mí esa es la parte más fácil. Hubo un antes y un después de los ataques del 11 de setiembre: yo estaba al aire cuando ocurrió y tuve que sacar la transmisión. Fue mi prueba de fuego y después de eso soy más seguro".
"Yo no soy creído, una parte de mi familia salió de un cafetal de Tacares de Grecia, de ahí surgió mi tata que terminó siendo microempresario. Yo me jacto de esa parte porque hemos sido gente que sale adelante a punta de trabajo. Cuando voy a Tacares mi abuelita (Adaluz Acuña) ¡me hace pasar unas vergüenzas! Vamos por la calle y le dice a todo el mundo: ‘¡Este es el nieto mío, el periodista, el que sale en Telenoticias, véanlo, véanlo!’ Y yo le digo bajito: ’Ya abuelita, ya’.Chiquitillo ¡yo me creía Alexis Rojas! Me pasaba la vida imitándolo. (Curiosamente, hasta la fecha Freddy no conoce a Alexis)"Cuando trabajaba en canal 6 un día me desperté a las 5:00 a. m., me levanté como un cachiflín y me fui al canal, con vestido entero y todo, porque me tocaba presentar. Llegué y el guarda se quedó viéndome rarísimo, yo vi que no había nadie, le pregunté qué pasaba y me dice: "¡Diay muchacho, pero si hoy es sábado!".