Washington, 30 may (EFE).- El francotirador John Allen Muhammad, condenado ya a muerte en el estado de Virginia (EEUU) por varios asesinatos en octubre de 2002, fue declarado hoy culpable de otras seis muertes en el vecino estado de Maryland.
Muhammad, quien asumió en Maryland su propia defensa y había alegado que era víctima de una conspiración, dijo en su alegato final el viernes pasado ante el jurado que sólo había visitado el área metropolitana de Washington en esas fechas para buscar a su ex esposa y a sus hijos.
Según Muhammad, la policía plantó pruebas en su contra y conspiró para atribuirle los crímenes a él y a su amigo Lee Boyd Malvo.
Durante tres semanas en octubre de 2002, diez personas murieron y tres resultaron heridas por ataques de francotiradores hasta que la policía detuvo a Muhammad y Malvo cuando dormían dentro de un automóvil en un estacionamiento de carretera de Maryland.
Las autoridades encontraron en el vehículo un rifle Bushmaster calibre .223, y un agujero horadado en la tapa del baúl de forma que un francotirador podía disparar desde adentro acostado en la parte de atrás del automóvil.
Malvo, a quien Muhammad llamó como testigo para su juicio en Maryland, dijo que éste había planificado los ataques en dos fases.
La primera consistiría en disparar contra seis personas por día durante un mes, y la segunda en ataques con explosivos contra niños y policías.
Según Malvo, la meta de Muhammad era recibir 10 millones de dólares para detener los ataques y, con ese dinero, montaría un campamento en Canadá donde instruiría a niños sin hogar en el uso de armas y explosivos.
Malvo afirmó que Muhammad fue quien disparó el rifle en cinco de los seis asesinatos en Maryland.
Un jurado de Virginia ya condenó a Muhammad por un asesinato en la localidad de Manassas, y a Malvo se le sentenció a prisión de por vida en relación con otro ataque en ese estado.
Los dos hombres son, además, sospechosos por asesinatos similares en los estados de Alabama, Arizona, Georgia, Luisiana y Washington. EFE
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