Montevideo, 10 feb (EFE).- El intento de rescate del telémetro del acorazado nazi "Admiral Graf Spee", hundido desde 1939 en la bahía de Montevideo en el Río de la Plata, sufrió hoy un nuevo fracaso por las adversas condiciones atmosféricas en la zona.
Las tareas, que fueron aplazadas hace una semana, se inició a temprana hora de la mañana y se abandonó 12 horas después debido a la rotura de una de las maromas de acero de la grúa flotante.
La primera etapa de rescate del histórico barco de guerra es para sacar a tierra el objetivo óptico denominado telémetro, que está en la torre y pesa 27 toneladas.
El telémetro era un equipo que otorgaba una inusual precisión a los cañones alemanes y que será objeto de estudios.
El mismo es considerado uno de los mayores adelantos de la época, creado por la industria alemana, obligada a construir acorazados con un máximo de 10.000 toneladas, un tercio de lo normal del peso de una nave de guerra de esas características, por imposición del Tratado de Versalles de 1919, tras la I Guerra Mundial,
El grupo de rescate, con quien colaboran industriales alemanes y una serie de expertos internacionales decidirá mañana la próxima etapa, tras no haberse podido alzar a tierra el instrumento, informó a la prensa el encargado de las relaciones públicas, Alfredo Etchegaray.
El lugar de las tareas está entre seis y siete metros de profundidad en el Río de la Plata, a 7 kilómetros del puerto de Montevideo y en las cercanías del cierre oeste de la bahía.
El barco, denominado de bolsillo, con sólo 186 metros de eslora, se había refugiado el 14 de diciembre de 1939 en el puerto de Montevideo, tras la Batalla del Río de la Plata, cuando se enfrentó a los cruceros aliados Achilles, Ajax y Exeter, en las proximidades de la confluencia del río de la Plata.
El acorazado salió de Montevideo el día 17 de mes, después de are sepultura a 36 soldados muertos en los combates, atenderse algunos heridos y hacer los arreglos para poder continuar su navegación dentro de los plazos de 72 horas que le otorgaba la legislación internacional para permanecer en un país neutral.
El Graf Spee dejó el puerto y el capitán Hans Langsdorff lo hundió a poco de abandonar el muelle. Los 1.100 tripulantes habían sido traspasados previamente a un barco mercante alemán y llevados a Buenos Aires.
El capitán Langsdorff se suicidó tres días después en la capital argentina.
La nave se botó en 1934 y partió en agosto de 1939 desde Alemania hacia el Atlántico Sur.
El "Graf Spee" hundió nueve buques mercantes y en el Atlántico tenía la misión de cortar los suministros hacia los Ejércitos aliados.
El 13 de diciembre de 1939, a 300 kilómetros de la costa uruguaya, casi frente al hoy centro turístico de Punta del Este, se enfrentó con los cruceros británicos Exeter y Achiller y el neozelandés, Ajax.
Los que más sufrieron fueron las naves aliadas, fundamentalmente el Exeter, que abandonó la batalla tras resultar gravemente averiado y sufrir la baja de 61 miembros de la tripulación muertos en el enfrentamiento.
Pese a su superioridad y a que sufrió daños menores, el capitán del Graf Spee decidió refugiarse en Montevideo, por motivos nunca aclarados, que según historiadores fue la causa de su suicidio por haber "entrado en la trampa" de encerrarse en el Plata. EFE
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