México (AP) . El presidente mexicano Vicente Fox llamó hoy a su colega estadounidense George W. Bush para manifestarle su preocupación ante una posible militarización por parte de Estados Unidos de la frontera.
En la conversación, el Presidente Bush aseguró al Presidente Fox Quesada que no estaba contemplada la militarización de la frontera. Que se analizaba el apoyo administrativo y logístico por parte de la Guardia Nacional, no del Ejército, a las policías en la zona fronteriza, indicó un comunicado de Sala de Prensa de la Presidencia de México.
Además, el mandatario estadounidense le habría dicho a Fox en la charla telefónica de media hora que considera a México como "un socio y por lo mismo, estima que la solución a los problemas fronterizos es una tarea común que implica una reforma integral y comprensiva".
El viernes pasado altos funcionarios estadounidense afirmaron que el gobierno estudiaba el despliegue de miles de efectivos de la Guardia Nacional en la frontera con México para reforzar la seguridad.
Esta medida haría parte de los planes que considera Bush con la intención de darle fuerza a una amplia reforma de la ley inmigratoria.
Un funcionario de defensa señaló que, según jefes militares, el número de efectivos necesarios variaría de 3.500 a 10.000 de acuerdo con el plan que se adopte. Pero otro funcionario estimó excesiva la cifra de 10.000 elementos.
Los funcionarios insistieron en mantener su nombre en el anonimato dada la ausencia de anuncios sobre la decisión a tomar.
Se cree que Bush podría revelar sus planes sobre este tema en un mensaje a la nación que pronunciará mañana.
Desde que asumió el cargo en diciembre del 2000, Fox planteó como un objetivo principal de su administración buscar un acuerdo migratorio bilateral con Estados Unidos, donde viven más de 10 millones de mexicanos, muchos de ellos indocumentados.
Receptivo al principio, el gobierno estadounidense cambió sus prioridades a la seguridad y la lucha contra el terrorismo después de los ataques a su territorio el 11 de septiembre del 2001.
Las autoridades calculan que cada año emigran a Estados Unidos unos 400.000 mexicanos.
La frontera común de 3.200 kilómetros es vulnerada tanto por traficantes de drogas como por miles de inmigrantes ilegales.