México, 18 dic (EFE).- El presidente de México, Vicente Fox, criticó con dureza hoy a EEUU por su proyecto de construir muros en la frontera común para frenar la migración y dijo que eso "no habla bien de un país que se aprecia de ser democrático".
Además dijo que "es muy difícil explicarse el desarrollo de Estados Unidos" sino no se toma en cuenta a los mexicanos que viven en ese país, "porque con su trabajo, con su diligencia, con su productividad (...) hacen grande a aquella economía".
"Nos parece una pésima señal lo que han decidido en el Congreso de Estados Unidos, junto con el Gobierno de Estados Unidos", dijo Fox en un acto para celebrar el Día Internacional del Migrante.
La Cámara baja de EEUU aprobó el viernes una iniciativa de ley que endurece la política migratoria, proyecta la construcción de varios muros en la frontera con México y convierte en un delito la entrada ilegal en el país, por lo que los indocumentados podrían ser condenados a penas de cárcel, en lugar de ser simplemente deportados.
Desde días pasados, Fox viene criticando esa política migratoria aunque ha declarado que confía en que en EEUU se apruebe un acuerdo migratorio integral que regularice la situación de los indocumentados mexicanos y sus familias.
Pero cada día que pasa, el mandatario sube más el tono de sus reclamos a Estados Unidos, país con el que México comparte una porosa frontera de 3.200 kilómetros.
El proyecto migratorio estadounidense "es una pésima señal que no habla bien de un país que se precia de ser democrático, que no habla bien de un país que se precia de ser un país de migrantes", dijo hoy Fox
"A nosotros nos parece una vergüenza ese muro, nos parece que no debían existir en la relación entre México y Estados Unidos un muro de esa magnitud; los muros quedaron en el siglo pasado, los muros se derribaron por la propia ciudadanía, se derribaron por la búsqueda de la libertad y la democracia", agregó.
"No es posible que en el siglo XXI estemos construyendo muros entre dos naciones que somos vecinas, entre dos naciones que somos hermanas, entre dos naciones que somos socias", afirmó el mandatario mexicano.
"México les compra a Estados Unidos más productos y servicios que lo que hacen juntos Italia, Francia, España y Alemania, ellos cuatro juntos no les compran tanto como les compra México", dijo al explicar que eso significa "empleos y más empleos para ellos".
Dijo que México piensa diferente y puso como ejemplo su política hacia la inmigración centroamericana.
"Cada año más de 250.000 centroamericanos cruzan la frontera (...) y trabajan temporalmente en México, algunos van camino a los Estados Unidos, otros se quedan por acá trabajando en el café, en Chiapas, o trabajando en Veracruz, y nadie ofende la dignidad de estas personas", dijo.
Cifras oficiales indican que en EEUU viven más de diez millones de mexicanos, de los cuales la mitad son indocumentados.
Además, cada año se producen un millón de cruces ilegales y mueren más de 400 personas, la mayoría ahogados en el río Bravo o en su intento de ingresar a EEUU por el desierto de Arizona.
Para la economía mexicana los inmigrantes en Estados Unidos constituyen un aporte fundamental, ya que hacen envíos millonarios a sus familiares en el país, y este año se espera que las remesas rondarán los 20.000 millones de dólares, la segunda entrada de divisas al país después de las ventas del petróleo. EFE
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