
Nacieron en la década de los 40, cuando el doctor Arnold Kegel buscaba cómo ayudar a sus pacientes con incontinencia urinaria a solventar su problema. Sin embargo, fueron tan exitosos que ahora la mayoría de los médicos y sexólogos los recomiendan.
Hablamos de los famosos ejercicios de Kegel, que buscan cómo fortalecer los músculos pélvicos, no solo para controlar el mencionado trastorno urinario, sino también para facilitar el proceso de parto y obtener mayor placer sexual.
Así como lo lee.
De acuerdo con la sexoterapeuta y especialista en salud mental Ana Leticia Rodríguez, los ejercicios de Kegel están diseñados para fortalecer y dar control a un grupo de músculos llamado pubococcígeo, que van desde el hueso pubiano hasta el coxis o “colita”, y se localizan cuando la persona detiene voluntariamente el chorro de orina.
Estos músculos tienen la finalidad de sostener los genitales, tanto en el hombre como en la mujer, por lo que, si se tonifican, la persona puede mejorar de modo significativo su intensidad orgásmica.
Para realizar dichos ejercicios, siga estos pasos: vacíe la vejiga, contraiga los músculos de la vagina durante tres segundos y relájese. Repita esta operación diez veces. Luego, contraiga y relaje esos músculos lo más rápido que pueda durante 25 veces. Procure contraer los músculos indicados y no los abdominales, los glúteos o la espalda, porque podría sentir dolor o cansancio.
Lo ideal es practicar los ejercicios tres o cuatro veces al día, sin que nadie lo note. Puede hacerlos mientras trabaja, conduce o mira televisión. Los beneficios se verán en pocas semanas.