Sonia Osorio
Miami (EEUU), 28 ago (EFE).- Los residentes de Florida se preparan para el embate de la tormenta "Ernesto" que desembarcará en la península estadounidense el mismo día en que se cumple un año del devastador paso del huracán "Katrina" por el Golfo de México.
"Ernesto" ha desatado pánico en el sur del estado donde desde tempranas horas de hoy las personas abarrotaron los supermercados para abastecerse de agua, comida enlatada y otras provisiones indispensables para afrontar el paso de la tormenta.
Los meteorólogos han pronosticado que "Ernesto" saldrá de Cuba muy debilitada para dirigirse el martes hacia Florida, que está en estado de emergencia, adonde llegaría más fortalecida.
No se descarta la posibilidad de que se transforme de nuevo en un huracán de categoría mínima.
"Ernesto" podría impactar en Homestead, en el oeste de Miami-Dade, luego avanzaría sobre Miami y Fort Lauderdale, y se espera que produzca fuertes lluvias, según meteorólogos.
La quinta tormenta de la temporada de huracanes del Atlántico norte vertió fuertes precipitaciones en la parte oriental de Cuba y República Dominicana y causó al menos un muerto en Haití.
"En este momento estamos pronosticando que (llegará) como una tormenta tropical muy fuerte, pero todavía existe el potencial de que alcance estatus de huracán", dijo Max Mayfield, director del Centro Nacional de Huracanes (CNH), de EEUU.
Mayfield explicó que el sistema está muy desorganizado con vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora.
Se pronostica que el martes por la tarde Miami comience a sentir vientos de 62 kilómetros por hora y en horas de la noche aumentarían a más de 90 kilómetros por hora, si no logra transformarse en huracán.
Si "Ernesto" se convierte en un ciclón de categoría uno en la escala de intensidad Saffir-Simpson, de un máximo de cinco, sería el noveno que golpearía a Florida desde la temporada de huracanes del 2004.
Pero los residentes y las autoridades han adoptado medidas independientemente de que el sistema se mantenga como tormenta o se transforme en ciclón.
En Miami y el vecino condado de Broward, las personas hacen largas filas en las estaciones de gasolina para llenar el depósito de sus vehículos y evitar sufrir la experiencia del año pasado, cuando el huracán "Wilma" las dejó sin electricidad y no se pudo suministrar el combustible.
"Estuve esperando cuatro horas para abastecerme de gasolina", dijo una residente de Broward.
Varias estaciones de gasolina ya han cerrado al agotarse el combustible, pero el gobernador de Florida, Jeb Bush, aseguró que hay 295 millones de galones (1.116,6 millones de litros) de combustible en reserva.
"Hemos recibido informes de que ya hay largas filas en las gasolineras, no me sorprende. Hemos pedido a las personas que se preparan y eso es lo que están haciendo al tratar de abastecerse", expresó Bush en una conferencia de prensa.
Carlos Alvarez, alcalde del condado de Miami-Dade, informó en conferencia de prensa de que planean abrir al menos cinco refugios el martes y hay dos equipo médicos en Orlando y Jacksonville para atender las posibles emergencias.
En los Cayos de Florida, un rosario de frágiles islotes en el extremo sur del estado, las autoridades emitieron una orden de evacuación para los turistas y para las personas que residen en casas móviles.
Las autoridades del condado de Monroe, donde están los cayos, ya abrieron cuatro refugios en Cayo Hueso, Sugarloaf, Marathon y Plantation Key.
Muchos de los residentes estaban asegurando sus embarcaciones en los puertos y otros colocaban las contraventanas para proteger sus casas.
Los hospitales y la empresa de electricidad tienen listos sus planes de contingencia y las líneas de cruceros se han visto obligadas a cambiar sus itinerarios.
Los aeropuertos de Miami y Fort Lauderdale mantienen sus operaciones, al igual que los principales puertos del sur del estado.
Las escuelas públicas y los tribunales, así como algunas dependencias gubernamentales estarán cerradas el martes y el miércoles.
El CNH emitió un aviso de tormenta tropical (paso en 24 horas) para Los Cayos, y para el extremo sur de la península de Florida, desde el sur de Vero Beach, en la costa este, y desde el sur de Chokoloskee, en la costa oeste.
Ese área también está bajo una vigilancia de huracán. EFE
so/ar
(con fotografía)